SOMOS POLVO DE ESTRELLAS

SOMOS POLVO DE ESTRELLAS

22 de diciembre de 2010

LA ETERNIDAD

En algún momento de la existencia leí que la vida es un parpadeo entre dos eternidades y esto me causo un impacto. Antes de nacer y después de morir. Cuando veo pasar el tiempo de los humanos siento que cada vez estamos más cerca de la otra frontera de la eternidad.

El hombre con el trascender del tiempo se aproxima cada vez más a dar ese gran salto. La vida es el camino que une la frontera entre lo que antes no era y lo que después ya no es. Es el camino entre tener conciencia del universo y el perder esa conciencia. Si no existiese la vida inteligente el universo no existiese. Basta una conciencia humana para que el universo exista. Será esto la aproximación al concepto de eternidad?

Somos seres vivos y conscientes y hemos sido construidos para vivir unos 70 años. Este es el reto que nos da la vida para entender el universo y para entender su eternidad. Luego nos sumiremos en algo desconocido, pero que se intuye. Vamos inexorablemente hacia el fin del universo. Somos criaturas eternas con un momento de vida para disfrutar.

Después, ya no seremos, haremos parte de la nada y haremos parte del todo en el universo.

Existen dos concepciones para adentrarse en la comprensión de la eternidad, la que se fundamenta en la luz de la fe y la que se interpreta a la luz de la razón. Para esta última la eternidad es un espacio que no tiene principio ni tiene fin, es una perpetuidad y dentro de este se mueve el hombre bajo sus dos formas materia y espíritu.

La física moderna, de tendencia más bien eternalista, describe el comienzo físico del universo como una gran explosión, o Big Bang. La NASA ha sido capaz de verificar la época del origen del universo a partir de la reciente detección de la radiación de fondo emanada por el Big Bang. El tiempo, el espacio y la materia surgieron hace alrededor de 13 mil millones de años.

El concepto de eternidad (del latín aeternitas), relacionado con el de inmortalidad, se refiere popularmente, unas veces a una duración infinita y sin límites, y otras designa una existencia sin tiempo o fuera del tiempo. Es el trabajo de la ciencia en su objetividad, racionalidad y sistematicidad.

En ciertas religiones, la eternidad es la vida del alma después de la muerte. Primero fueron las religiones, después la ciencia. La búsqueda de la inmortalidad o del elixir de la eterna juventud existe desde que la humanidad es consciente de que es mortal. Las culturas primitivas consideraban que la sangre de los animales transmitía energía vital y por eso se la bebían. Los egipcios desarrollaron buena parte de su cultura en la creencia de que el faraón era un ser inmortal, de ahí la importancia que daban a la construcción de las pirámides y a todo el proceso de momificación.

Isaac Asimov trata el tema de eternidad, en su obra: El Fin de la Eternidad, novela de ciencia ficción. Trata el tema de una sociedad capaz de viajar a través del tiempo. La historia se desarrolla en un insólito mundo de hombres viajeros del tiempo llamados Eternos, organizados en extrañas jerarquías y rangos, que se reclutan entre las diferentes épocas de la historia humana a partir del siglo XXVII.

La Eternidad es un lugar y una organización que existe más allá del tiempo. Está compuesta de humanos que son reclutados de diferentes momentos de la historia de la humanidad, desde el siglo XXVII. Los Eternos tienen la capacidad de, por medios tecnológicos, entrar y salir en casi cualquier punto de la corriente temporal y viajar por ella, alterándola.

Los ensayos que se han hecho sobre la eternidad siempre nos dejan en esa incapacidad de comprender que hay más allá del universo y que sigue después de haber caminado entre las dos fronteras enunciadas.

El hombre es eterno por su pensamiento, porque es capaz de observar, verificar y comprobar. El hombre es inmortal durante su vida misma, pero un día el universo le reclama toda su energía y se la lleva para si. Que bella eternidad.

16 de octubre de 2010

UNIVERSO CREADOR DE DIOS

Señor: Soy criatura de la ciencia, más no de la fe. Creo en la conciencia que forja el conocimiento. Creo en su avance.

Señor: Si tú perteneces a la conciencia del universo, porque eres su hacedor, dadme un momento para comprenderte y aceptarte.

Señor: Si eres eterno y haz sido el autor del universo, dadme un momento de la vida para entenderte y difundir tu obra.

Señor: Si perteneces al infinito y les haz dado a los hombres la finitud te pido humildemente tu presencia infinita para que todos los humanos seamos parte de ti.

Señor: la vida es inmensa y es grande porque tenemos conciencia de ti. Muéstranos tu presencia y deja ver tu infinita sabiduría.

Señor: Somos impotentes ante las fuerzas del universo y si tú las haz creado, nos rendimos ante ti. Por eso te pedimos tu manifestación para que la mente humana tenga la mente del universo y de su hacedor.

Señor: Te pedimos tu asistencia, desde cualquier punto del universo en donde te encuentres, para que este género homo tome conciencia de que el universo existe, y en este la vida, que hoy permite la búsqueda de la comprensión del infinito y de tu autoría.

EL ECO DE LA VIDA

La vida es un presente que se extingue en el tiempo. Todos llevamos algo de afán para vivirla y comprenderla, y esto es el reflejo de la forma como la hemos conducido. Así como el eco nos devuelve las palabras que lanzamos, la vida nos devuelve lo que hemos sembrado en ella, lo bueno o lo malo.

Cuando hablamos cosas que hieren al humano estamos generando situaciones que se devuelven en algún momento de la existencia. El eco es la repetición de un sonido al chocar sus ondas sonoras contra una superficie sólida y regresar al lugar de la emisión con la fuerza y la tardanza suficientes para que se perciba como un sonido distinto del original, como sucede a veces en ciertas montañas, valles o plazas. Lo mismo ocurre con el acto humano. El ruido producido por el daño se expande socialmente y esto produce desacierto y desconfianza.

Por eso creo que la tardanza, en la acción solidaria hacia los demás, se refleja en una forma contraria que menoscaba a la vida misma y a la sociedad en la que militamos. La vida nos devuelve todo lo que decimos o hacemos. Por eso, nuestra vida es el reflejo de nuestro actuar.

Ante un mundo convulsionado se requiere poner más amor y dedicación para con los humanos. La violencia se ataca con sobredosis de amor y este debe ser sembrado en todos los rincones del mundo como estrategia de convivencia. Si deseamos felicidad habremos de darla a todos para que la vida nos la devuelva como el eco.

Cuando construyo bienestar y calidad de vida habré de encontrar algo que viene de rebote. La felicidad la devuelve la vida cuando damos más de lo que recibimos. Pero cuando busco la de los demás, haciendo el bien, la encuentro como el eco, de rebote, recojo lo que siembro.

Estaré alegre cuando busco la alegría de los que me rodean. Si quiero una sonrisa en mi alma, he de sonreír a quienes tengo a mi lado, cada día. La vida me devolverá lo que he dado, como el eco. Esto se aplica a todo en la vida: a la belleza, la verdad y la bondad. Por mucho que vayamos por el mundo buscando la belleza, no la encontraremos nunca si no la llevamos con nosotros.

En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor.
Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae. El eco de la vida es el bumerán que nos devuelve lo que sembramos durante ella, es el proceso de cosechar actos de inteligencia y de gratificación o de amarguras y sinsabores.
La vida nos da de regreso exactamente lo que le hemos dado. Nos devuelve todo lo que decimos y hacemos. Si no nos gusta lo que recibimos de regreso, debemos revisar bien lo que estamos dando.

16 de agosto de 2010

APRENDAMOS A VER LA VIDA

La vida es un regalo que nos brinda el universo. Somos el producto de la concepción que al final se torna inteligente. La vida consciente está llena de cosas sencillas que debemos disfrutar. Cada evento a nuestro alrededor es digno de reconocimiento. Por muy adverso que nos sea debemos tomarlo como estrategia de aprendizaje. Sólo el hombre puede llegar a estados superiores y avanzar hasta el pleno goce de la realidad.

En el desarrollo del proyecto de vida personal es necesario confrontar la vida que llevamos y sopesarla con la dignidad, la responsabilidad y la búsqueda de sentido. Debemos asumir el reto de construir una vida propia lejos de una enajenación.

Con frecuencia utilizamos el concepto de dignidad, pero en la forma común pasa desapercibido. El que hacer cotidiano del hombre lo absorbe en las cosas inmediatas y le quita un espacio para el análisis de su propia dignidad.

La dignidad del hombre se refiere al conjunto de cualidades por las cuales se hace merecer. Se refiere al realce o valor que tiene el hombre, tomando como punto de referencia los otros seres de la naturaleza.

El hombre es el ser integral por excelencia en donde convergen todos los estados de ánimo y estados de alta racionalidad. Es el ser especial de la naturaleza. Cada vez que hace una acción siempre propende porque gire en torno a sí mismo.

En la conciencia que tiene el hombre de su superioridad, frente a los demás seres de la naturaleza, sobresalen la inteligencia y su capacidad de dar significado a todo lo que le rodea. Por su capacidad racional inteligente ha aprehendido la naturaleza y así mismo ha logrado grandes avances en el campo de la ciencia y de la técnica, transformando su entorno y adaptándolo a sus necesidades.

Por su capacidad de dar significado asume la realidad, la interpreta y la proyecta conforme al sentido que le dé a su propia vida. Así la vida humana sólo es posible en la medida en que cada uno descubra y realice su vocación. Por esta misma capacidad significativa el hombre puede determinar el sentido de su existencia unido al de los otros seres humanos.

Puede además establecer relaciones valorativas con sus semejantes, orientadas desde la familia y la sociedad, las cuales hacen posible la expresión de su dimensión afectiva sobre la base del compromiso en la vivencia de solidaridad y de participación comunitaria.

La vida es única e irrepetible y el hombre hace parte de aquella premisa. Busquemos articular al hombre con la vida misma. Aprendamos a ver la vida. Somos parte de un momento del universo y sólo nos queda el reto de sentir aquel momento.

Conciencia, inteligencia y significado, como consecuencia del poder del hombre. Busquemos una estrategia finita que nos permita caminar firmemente en la construcción del esquema de vida que deseamos.

ANTIPARRAS DE LA DEMOCRACIA

En su proceso de desarrollo el hombre es un creador de cultura y un gestor de valores. Su capacidad de conocer y de concebir los fenómenos universales le ha dado la opción de construir modelos sociales para su avance y progreso. Como animal político tiene que vivir en función de los demás, y su lucha por la supervivencia está supeditada al trabajo en equipo que realice con todos los de su especie.

El determinismo, fundamentado en antecedentes y consecuentes, causas y efectos, le explica la forma como se dan los eventos durante su horizonte de temporalidad. El período que comprende su existencia está caracterizado por pasiones, ideas y creencias que son propias de la época, este es el horizonte de temporalidad.

En el proceso de la organización social, el hombre ha plasmado estructuras y modelos para la búsqueda de bienestar y de mejor calidad de vida. Una de aquellas está representada en la forma de manejo de la polis, la ciudad-estado. El manejo de los asuntos del Estado. Es la estructura denominada Democracia.

La palabra democracia proviene de los vocablos griegos demos, pueblo y kratos, autoridad o gobierno, frente al poder divino que decían encarnar y ejercer los monarcas de tiempos pasados, o a la predestinación que invocan ciertas doctrinas en favor de las minorías selectas.
La democracia propugna el concepto de la soberanía popular, o sea, el derecho del pueblo a gobernarse por si mismo, con finalidades que representan el interés de todo el pueblo. En este sentido, la última parte de la oración pronunciada por Abraham Lincoln en el campo de batalla de Gattysburg contiene una de las más simples y perfectas definiciones de la democracia “El gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo”.
La democracia presupone la igualdad de los hombres y su derecho igualitario tanto a ejercer la soberanía popular como a alcanzar los fines que de acuerdo con los conceptos esenciales de la filosofía liberal, tiene el hombre enunciados en el lema de libertad, igualdad y fraternidad.
Hay ciertos requisitos que cumplidos, dan sello de autenticidad a un régimen democrático y que, junto con un factor de orden educativo y moral constituyen los instrumentos políticos y jurídicos imprescindibles para el funcionamiento de una verdadera democracia; entre los que se encuentran:
El sufragio o voto popular a través del que se expresa la voluntad del pueblo. Al emitir su voto cada ciudadano pone en juego, voluntariamente, la parte que le toca en la soberanía popular. Así designa a sus representantes; a aquellos que, en el gobierno, actuarán por el. Un estatuto constitucional, establece y limita los derechos y atribuciones del individuo y del estado, y las relaciones del uno con el otro. La división de poderes dentro del estado.
Es un deber del hombre participar de las decisiones del Estado. Es un deber velar por la transparencia de los actos de los funcionarios públicos. Es un deber elegir a los más capacitados para el desempeño social. Es un deber ayudar en los fines del Estado.
Somos seres humanos, con capacidad de gobernarnos a sí mismos. Somos soberanos y para conservar dichas condiciones debemos votar a conciencia. Una invitación para cumplir con nuestra patria. El hombre como creador de valores deberá actuar buscando el progreso, la tolerancia, la transparencia, la honradez. Todos somos responsables de todos.

AGUJEROS NEGROS

El hombre con su capacidad para conocer el universo ha encontrado unos cuerpos especiales que le han llamado la atención, estos se llaman agujeros negros. Las observaciones hechas con el telescopio espacial Hubble han confirmado la existencia de agujeros negros. Según la física teórica, estos objetos son tan densos que nada puede escapar a su fuerza gravitatoria, ni siquiera la luz. En otros términos: son invisibles por definición. De todas formas, cuando cae algo hacia un agujero negro, antes de desaparecer del universo observable, se desintegra violentamente, emitiendo una radiación de gran energía.

El agujero negro tiene un horizonte de sucesos, el cual está configurado por una región a través de la cual se puede entrar. Una vez dentro ya no se puede escapar, ni siquiera la luz. Es la frontera de un agujero negro.

El término agujero negro tiene un origen muy reciente. Fue acuñado por el científico norteamericano John Wheeler como la descripción gráfica de una idea que se remonta a una época en la que había dos teorías sobre la luz: una de ellas suponía que la luz estaba formada por partículas y la otra por ondas. Hoy sabemos que ambas teorías son correctas, debido a la dualidad onda-corpúsculo de la mecánica quántica.

En la teoría de que la luz estaba formada por ondas, no quedaba claro como respondería esta ante la gravedad; pero si la luz estaba formada por partículas, se podría esperar que estas fueran afectadas por la gravedad de la misma forma que cualquier objeto material.

Primero se pensó que las partículas de luz viajaban a infinita velocidad, de tal manera que la gravedad no seria capaz de frenarla; pero un importante descubrimiento de Roemer, que la luz viaja a una velocidad finita, le hizo suponer que la gravedad afectaría a la luz, aunque sólo cuando la atracción gravitatoria fuera muy elevada, debido a la enorme velocidad de la luz.

En la comprensión del universo la luz sigue siendo el referente, todo gira en torno a la velocidad con que viaja la luz, unos 300.000 kilómetros por segundo. El hombre también representa un agujero humano porque tiene horizontes, todo gira alrededor de él. Su acción sobre los demás le permite moldear su comportamiento. Una vez moldeado puede interactuar con sus semejantes. Es el hombre social. El hombre que es capaz de dar una luz para la vida y hacer partícipes a sus semejantes en el compartir los momentos humanos. Si el universo es infinito para el hombre, su comportamiento dentro de las normas sociales, también es infinito para el mundo.

Que la comprensión de lo que son los agujeros negros sea la base de la comprensión de los agujeros humanos. En un agujero humano la luz de la esperanza no puede escapar.

AVANCE EXISTENCIAL

Aprender de la existencia conlleva situaciones de éxito y de fracaso. La condición humana circunscribe cada momento, de su actuar, en el desánimo o en la esperanza y construye un mundo fundamentado en lo que logra cotidianamente.

Existir es vivir, es estar en contacto consciente con el mundo. Los valores del hombre, como sujeto de cultura, imprimen carácter al comportamiento humano y le determinan su rumbo.

El ser humano en su ascenso a estados superiores, busca llegar a ser lo que verdaderamente le corresponde hacer. Esta condición le produce incertidumbre permanente frente a la vida misma porque en aquella búsqueda gasta su energía hasta el logro de aquella compensación.

El camino de la existencia marca el destino de las generaciones y exige a aquellas una cuenta constructiva en beneficio social. Se vive en permanente preocupación por el aumento del progreso humano y del desarrollo de los pueblos, pero se suprimen garantías del pensamiento en aras del avance del conocimiento.

Todo elemento que retarde la comprensión al hombre, le produce angustia existencial. Esta estigmatiza el desempeño de la acción y compromete el logro de su propio beneficio. El existencialismo postula que son los seres humanos, en forma individual, los que crean el significado y la esencia de sus vidas. La corriente, de manera general, destaca el hecho de la libertad y la temporalidad del hombre, de su existencia en el mundo más que de su supuesta esencia profunda.

Carente de futuro, de acción y de desempeño, el mismo hombre se hunde en su propio destino y llora desde allí. Sólo le queda la búsqueda de estrategias para suprimir todo aquello que le ata y le compromete su libertad para que pueda volar, libre desde su existencia, hacia caminos de comprensión y de vivencias gratificantes que le supriman su propia angustia existencial.

El danés Soren Kierkegaard, profundamente religioso y considerado como el padre del existencialismo, manifestaba que es crucial para el espíritu reconocer que uno tiene miedo no sólo de objetos específicos sino también un sentimiento de aprehensión general, que llamó temor. Para Kierkegaard, el principal antecedente del existencialismo, la existencia es ante todo un existente: el existente humano. El temor enfrenta la carencia de estados de ánimo proactivos y este determina al hombre que sufre su propia depresión existencial.

Desde el portal de su conciencia, el hombre debe trascender a situaciones de comprensión de la existencia humana y ayudar, desde su capacidad, al manejo de la angustia existencial del la humanidad.

LA FUERZA VITAL

Porfirio Barba Jacob dice en su canción de la vida profunda que esta es clara, undívaga y abierta como un mar y que hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles, como en abril el campo tiembla de pasión. Esta es la expresión poética para su época. La realidad de un sentimiento plasmada en unos versos sublimes y dicientes del amor y de la vida.

El hombre como producto del amor y de la vida ha sido concebido desde una fuerza determinada por la teoría de polaridades, que algunas culturas la llaman el Ying y el Yang.

Empédocles es el primer filósofo que propone la existencia de fuerzas que actúan sobre la materia haciendo que la unan o la separen, y produzcan un movimiento. Estas fuerzas son el amor y el odio. El amor es la fuerza que junta unos elementos con otros para producir criaturas, para producir una nueva vida; y el odio tiende a separar los distintos elementos para rechazar la unión de polaridades y por lo tanto evitar una nueva vida.

La fuerza de atracción o de polaridades; no es un ser separado de la sustancia material de las cosas. Es la propiedad inseparable de la materia, que va unida a ella toda la eternidad. La idea de una fuerza que no estuviese unida a la materia, que vagase libremente por encima de ella, sería absurda. Los seres vivos engendran a otros seres como estrategia de perpetuación de la especie.

No hay fuerza sin materia; no hay materia sin fuerza. Imaginemos los átomos, o sea las porciones más pequeñas en que puede concebirse dividido un cuerpo; imaginémoslos despojados de materia, de fuerza, y sin esa relación de atracción y repulsión mutuas que los contiene y da a los cuerpos la forma y el aspecto que presentan. El hombre como materia, necesita utilizar su fuerza vital para la conservación de su especie. Es la ley primigenia o instintiva la que opera.

La atracción hombre – mujer como expresión de una polaridad y de una fuerza electromagnética. El magnetismo no puede ser transmitido, sino únicamente excitado, activado, para que pueda modificar su entorno y producir lo que se llama el campo magnético. Las fuerzas magnéticas son inherentes a las moléculas imantadas o polarizadas. Lo mismo ocurre en la materia que posee el hombre. La unión de la polaridad del hombre con la de la mujer.
Toda sociedad organizada, desde una tribu indígena hasta la más moderna metrópoli, necesita alimentarse de diferentes formas de energía para sobrevivir. La primera energía es la vital y esta es la que mueve al mundo. Luego viene todo el proceso de culturización humana. El hombre es la única especie viva capaz de controlar su instinto por la razón.
Los hombres requieren energía para la reproducción de sus células y el funcionamiento de sus órganos vitales, pero en cantidades y calidades bien definidas. Los hombres requieren utilizar su energía vital para la perpetuación de la vida en la tierra y como estrategia para la comprensión del universo.
La unidad fundamental de la vida se llama ADN y tiene la capacidad de producir una copia de si misma. Este proceso se denomina replicación y es la base de la herencia y del material genético. Se basa en la separación de las dos cadenas complementarias del ADN (molécula madre) y la formación de dos nuevas cadenas (moléculas hijas) que entran en contacto, cada una de las cuales es complementaria de cada una de las cadenas de la molécula madre.
El hombre ha logrado investigar que la energía vital es la consecuencia del código genético que incita a las especies vivas a lograr una copia de si mismas. Es el proceso de la naturaleza el que opera.

Somos el producto del amor, expresado como aquella fuerza que une las polaridades y somos el producto del odio, expresado como aquella fuerza que desune las polaridades. Nuestro código genético es quien rige nuestro comportamiento frente a la energía vital.

Sólo que el hombre es el único capaz de controlar el instinto vital con su razón. Aquí se inicia el proceso de cultura del hombre y de construcción del hombre social.

La racionalidad como una consecuencia del crecimiento de la civilización humana dentro de unos patrones de sobriedad, equilibrio y justicia en la vida de las personas mismas.

LA ETERNIDAD

En algún momento de la existencia leí que la vida es un parpadeo entre dos eternidades y esto me causo un impacto. Antes de nacer y después de morir. Cuando veo pasar el tiempo de los humanos siento que cada vez estamos más cerca de la otra frontera de la eternidad.

El hombre con el trascender del tiempo se aproxima cada vez más a dar ese gran salto. La vida es el camino que une la frontera entre lo que antes no era y lo que después ya no es. Es el camino entre tener conciencia del universo y el perder esa conciencia. Si no existiese la vida inteligente el universo no existiese. Basta una conciencia humana para que el universo exista. Será esto la aproximación al concepto de eternidad?

Somos seres vivos y conscientes y hemos sido construidos para vivir unos 70 años. Este es el reto que nos da la vida para entender el universo y para entender su eternidad. Luego nos sumiremos en algo desconocido, pero que se intuye. Vamos inexorablemente hacia el fin del universo. Somos criaturas eternas con un momento de vida para disfrutar.

Después, ya no seremos, haremos parte de la nada y haremos parte del todo en el universo.

Existen dos concepciones para adentrarse en la comprensión de la eternidad, la que se fundamenta en la luz de la fe y la que se interpreta a la luz de la razón. Para esta última la eternidad es un espacio que no tiene principio ni tiene fin, es una perpetuidad y dentro de este se mueve el hombre bajo sus dos formas materia y espíritu.

La física moderna, de tendencia más bien eternalista, describe el comienzo físico del universo como una gran explosión, o Big Bang. La NASA ha sido capaz de verificar la época del origen del universo a partir de la reciente detección de la radiación de fondo emanada por el Big Bang. El tiempo, el espacio y la materia surgieron hace alrededor de 13 mil millones de años.

El concepto de eternidad (del latín aeternitas), relacionado con el de inmortalidad, se refiere popularmente, unas veces a una duración infinita y sin límites, y otras designa una existencia sin tiempo o fuera del tiempo. Es el trabajo de la ciencia en su objetividad, racionalidad y sistematicidad.

En ciertas religiones, la eternidad es la vida del alma después de la muerte. Primero fueron las religiones, después la ciencia. La búsqueda de la inmortalidad o del elixir de la eterna juventud existe desde que la humanidad es consciente de que es mortal. Las culturas primitivas consideraban que la sangre de los animales transmitía energía vital y por eso se la bebían. Los egipcios desarrollaron buena parte de su cultura en la creencia de que el faraón era un ser inmortal, de ahí la importancia que daban a la construcción de las pirámides y a todo el proceso de momificación.

Isaac Asimov trata el tema de eternidad, en su obra: El Fin de la Eternidad, novela de ciencia ficción. Trata el tema de una sociedad capaz de viajar a través del tiempo. La historia se desarrolla en un insólito mundo de hombres viajeros del tiempo llamados Eternos, organizados en extrañas jerarquías y rangos, que se reclutan entre las diferentes épocas de la historia humana a partir del siglo XXVII.

La Eternidad es un lugar y una organización que existe más allá del tiempo. Está compuesta de humanos que son reclutados de diferentes momentos de la historia de la humanidad, desde el siglo XXVII. Los Eternos tienen la capacidad de, por medios tecnológicos, entrar y salir en casi cualquier punto de la corriente temporal y viajar por ella, alterándola.

Los ensayos que se han hecho sobre la eternidad siempre nos dejan en esa incapacidad de comprender que hay más allá del universo y que sigue después de haber caminado entre las dos fronteras enunciadas.

El hombre es eterno por su pensamiento, porque es capaz de observar, verificar y comprobar. El hombre es inmortal durante su vida misma, pero un día el universo le reclama toda su energía y se la lleva para si. Que bella eternidad.

LA ESPERA DEL FUTURO

Desde que nace el hombre vive en pos de alcanzar el futuro. Parece que el presente no le es significativo y el pasado le produce nostalgia. Todos llevamos el tiempo en nuestro código genético.

Los segundos de la vida van marcando experiencias que producen aliento para llegar a algo mejor. Pero, que es lo mejor para el hombre? Desde cada punto de vista de ese alguien puede construirse una estructura vivencial propia para llegar a la anhelada meta.

El futuro desvive al hombre y hace que su dinámica traspase su propia lucha por la existencia. En cada momento plasma su éxito o su derrota y va acumulando experiencias que mas tarde transmitirá, como su legado, a sus congéneres.

Esta es la verdadera articulación de la realidad con lo incierto que nos transmite el futuro. Hacemos parte de un universo que se mueve por leyes naturales y nuestra vida apenas hace parte de aquellas. Sólo sé que las leyes universales moldean nuestras vidas y que ante ellas somos meros puntos de enorme fragilidad.

Vale el hombre por su capacidad de comprender el universo y el mundo que le rodea. Vale porque es capaz de entender y de asimilar su realidad. El futuro es algo fortuito que no podemos ordenar. Sólo fabricamos procesos ordenados para tratar de alcanzarlo, pero el azar nos lo arrebata. Otra de las fragilidades del hombre. Que gran pequeñez ante el océano cósmico.

Apenas somos capaces de convivir, en forma incierta y cambiante, con los nuestros. Estos nos producen conflictos, en forma permanente, y cambian nuestra forma de ser hacia un comportamiento errático y frustrante.

Ante estas situaciones trascendemos, en el tiempo, hacia estados de violencia y de caos. El desorden de nuestro mundo actual es una consecuencia de aquello. Se vive buscando el futuro, como algo ideal, pero la realidad es la forma de expresión violenta o la guerra misma.

Será que el futuro marca el camino ideal para la destrucción del hombre, porque con su comprensión ha logrado crear estrategias y tecnología para que al llegar a aquel momento pueda decir que el futuro sea un holocausto?

Creo que como vamos, estamos en lo cierto. El futuro será el holocausto de la humanidad y el líder de este será el hombre mismo. Qué capacidad la de este ser para enfrentar las leyes del universo. Qué capacidad para ser inmensamente bruto.

Viva el hombre y su holocausto y que después de aquel, en algún punto del universo, todos confluyamos para el gran juicio final.

LA DISCRECION

La mesura hace parte de la sabiduría del hombre, porque en cada uno de sus actos sabe plasmar lo que le conviene a los demás sin herirles y porque sabe que las heridas de los humanos producen grandes daños a la persona misma y también a la sociedad a la que pertenece. Hace parte de la sensatez y del tacto para actuar, hablar y opinar.

En cada horizonte de temporalidad aparecen los hombres sabios y los hombres necios. Todos hacen parte de la realidad social en aquel periodo de tiempo. Los sabios pertenecen al conjunto de los mesurados, de los que tienen reserva o cautela para no decir algo que se sabe o piensa. La mesura encierra la discreción, la moderación y la compostura.

La discreción es una cualidad escasa en el ser humano, pero es de gran significado para la coexistencia pacifica de la gente y de las comunidades. Lope de Vega aseguraba que “nunca el honor se perdió mientras duró el secreto”, pero, claro, difícilmente entenderá el indiscreto el significado de tan simple sentencia. Como tampoco asimilaría a Baltasar Gracián, cuando afirmaba que “la discreción en el hablar importa más que la elocuencia”, ni siquiera a Richelieu cuando aseguraba que “hay que escuchar mucho y hablar poco para gobernar bien un estado”.

Somos parte de un engranaje social que nos exige prudencia en el hablar, porque siempre hay más gente de la que se imagina escuchando y siempre suele ser la quien tiene menos que oírlo. El talento para ser discreto se logra a partir del saber, lo todo y decir, lo poco, en otras palabras, saber lo que se ha de decir de lo que se sabe.

La institución de situaciones trascendentales para la especie humana ha de ser manejada a partir de la discrecionalidad de los dirigentes. Cada momento esta determinado por la posibilidad de error o de acierto y es necesario echar mano de una buena dosis de cordura, como estrategia para evitar el daño social.

En la vida cotidiana, las relaciones entre las personas tienen un componente de comunicación, el cual debe estar alimentado de la información que solamente requiere cada una de las partes. Cuando se falta a la discreción se comunica todo sin medir las consecuencias. Es el gran error del necio mencionado inicialmente.

Me queda una reflexión sobre mi gente: tengo amigos que tienen además otros amigos y estos otros, tienen otros amigos, esta conciencia me genera la necesidad de la discreción. Cuando se es discreto se es mas humano. Se es más sobrio de pensamiento y de actuar. Es el reto de los hombres que procuran el bien para los demás, sin detrimento de su esencia y de su yo.

Ser discreto es un deber social, hace parte de la responsabilidad de la especie humana que construye el mundo del mañana y hace parte de la conciencia social.

Verdad que somos discretos?

EL RECONOCIMIENTO

Desde siempre, he considerado que el reconocimiento es uno de los factores más importantes para una persona, y más si se trata de alguien quien ha sido pieza fundamental en la conducción de la sociedad. Hay personas que, por su valor, congruencia y consistencia humana se convierten en ejemplares, y dan muestras de que sí pueden construirse proyectos anclados en ideales y esperanzas.
En el camino de la vida vamos trascendiendo situaciones y etapas que se van dejando como experiencias y legados para la construcción de nuevos paradigmas y expectativas. El reconocimiento hace parte de aquellos y representa uno de los factores que motiva a una persona a sentirse bien con todo lo que realiza, a seguir con su ruta, y en definitiva a sentirse a gusto con las cosa y con su obra.
El reconocimiento es la distinción de una persona, entre las demás, por sus rasgos o características. Es la expresión de una gratitud que se siente por algún beneficio que la persona ha hecho con respecto a la comunidad. Representa una herramienta estratégica que trae consigo fuertes cambios positivos en el individuo y en la comunidad misma.
Reconocer el comportamiento y desempeño de los humanos de bien se traduce en tangibles y positivos efectos al ampliar los niveles de satisfacción y desempeño así como mejorar la disposición y productividad para multiplicar acciones benéficas de la organización social a todos los niveles.
La gente que se siente apreciada posee una actitud positiva, mayor confianza en sí mismos y habilidad por contribuir y colaborar y con suficiente autoestima, son potencialmente sus mejores conductores o líderes sociales.
Hay gente que tiene la habilidad de hacerse querer por casi todo el mundo. Son personas con un magnetismo especial para atraer a los demás, un encanto natural que provoca irremediablemente simpatía y cariño a su paso. El secreto de estas personas es que saben relacionarse con seguridad, tienen el don de la empatía, su acatamiento es alto, conectan fácilmente con los demás y hacen que la gente a su alrededor se sienta bien
Interesarse sinceramente por los demás, darles el debido reconocimiento, es el primer paso para ganarnos su cariño. Sólo si somos conscientes de los sentimientos ajenos, seremos capaces de extraer lo mejor de las personas que conocemos. El ser humano que siente que no se le reconoce en su labor y en su paso por la vida es un ser que falla en su gestión social.
El complemento del accionar humano es su reconocimiento. Se reconoce al hombre por sus actos en beneficio social, por su estrategia de coexistencia con los demás, por sus aportes al desarrollo social. Se reconoce porque es capaz de transmitir cariño en todo su entorno, porque es capaz de regar ideales y pasiones.
Un momento para el reconocimiento de la especie humana, la que ha logrado construir el sendero actual de nuestro mundo, buscando estrategias más humanas, más conscientes.

EL DAÑO HUMANO

La sociedad es una construcción del hombre, porque este en su estado de indefensión tiene que recurrir a sus semejantes como estrategia de supervivencia. El agregado de seres humanos a cualquier comunidad tiene dos sentidos, el del compromiso para que sus pueblos se desarrollen o todo lo contrario.

Realizar actos en beneficio social conduce al deseo de una coexistencia y de una tolerancia. La polarización en que se suele incumbir cuando se presentan partes diametralmente opuestas, en apreciaciones y criterios, se ha convertido ya en un serio problema socio político, en donde reinan las pasiones más que las razones. Se impone así el detrimento de las sociedades, en su forma mas explicita, el daño.

Es difícil decir quién hace el mayor daño: los enemigos con sus peores intenciones o los amigos con las mejores. Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere. El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.

Aristóteles hace en su libro de la Ética de Nicómaco una reflexión sobre la amistad. Dice “Sin amigos nadie querría vivir, aunque poseyera los demás bienes, porque la prosperidad no sirve de nada si se está privado de la posibilidad de hacer el bien, la cual se ejercita, sobre todo, respecto de los amigos. Asimismo, en los infortunios se considera a los amigos como único refugio”.defiende que algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud. Para ser amigos se debe evitar el daño humano. Es una forma consciente de vivir en sociedad. Si alguien daña a otra persona, esta dañando a la sociedad misma, esta violando todos los derechos sociales. Ante esta necesidad hay que cuidarse de los excesos en el actuar y en el sentir.

El daño humano se refleja en la Ley misma. El hombre la ha creado para evitarlo, porque la ley reconoce el fin justo y útil, pero puede acontecer que en ciertas circunstancias se tornen injustas en algunas consecuencias. Solamente la ley tiene el poder y la obligación de limitar las actividades del ser humano mientras estén dentro de los límites de lo correcto y de la defensa de la integridad del hombre.

Por lo tanto el hombre debe saber de antemano que es lo que puede hacer y lo que no, fijándose a través de la ley si va a producir el daño o no. El daño puede ser material, intelectual o daño ideal.

Frente al daño se encuentra el castigo, este es una forma clave de control social, con la explícita función de corregir el comportamiento de los individuos. El no cumplimiento de la Ley conlleva un daño social. El análisis sobre los problemas del daño, la responsabilidad y la reparación varía con cada horizonte de época. Hoy debe verse el daño humano como el resultado de una convergencia de elementos como el hecho, la causalidad y la culpa y de este, la indemnización que merece la victima ante el injusto sufrido con el fin de concretar el ideal de justicia humana.

No se puede hacer daño al hombre, su condición de ser integro e irrepetible lo determina en su exigencia de merecer respeto y acatamiento. Es una forma de vida más racional y de más sentido social. El hombre debe vivir dignamente y ser valorado para evitarle dañar la sociedad.

14 de julio de 2010

EL RESPETO HUMANO

Respeta las creencias religiosas de los demás

La tolerancia es una buena piedra angular sobre la cual construir las relaciones humanas. Cuando observamos la matanza y el sufrimiento que ha causado la intolerancia religiosa a lo largo de la historia humana y en los tiempos modernos, podemos darnos cuenta de que la intolerancia es una actividad muy contraria a la supervivencia.
Tolerancia religiosa no significa que no podamos expresar nuestras creencias. Sí significa que tratar de minar o atacar la fe y las creencias religiosas de otro siempre ha sido el camino más corto a las dificultades.
Desde la época de la antigua Grecia, los filósofos han discutido sobre la naturaleza de Dios, del hombre y del universo. Las opiniones de las autoridades van de un extremo a otro. En este momento están de moda las filosofías del “mecanicismo”42 y del “materialismo”43, que se remontan a la época de Egipto y Grecia; tratan de afirmar que todo es materia y pasan por alto que, incluso cuando sus explicaciones de la evolución pueden parecer muy claras, todavía no excluyen factores adicionales que podrían estar en juego, y que simplemente podrían usar factores como la evolución.
En la actualidad, éstas son las filosofías “oficiales” y hasta se enseñan en las escuelas. Tienen fanáticos que atacan las creencias y las religiones de los demás:
el resultado puede ser la intolerancia y pleitos. Si todas las mentes más brillantes, a partir del siglo quinto a.C., o de siglos anteriores, no han podido ponerse de acuerdo en el tema de la religión o la anti-religión, se trata de una arena de combate entre las personas, de la que nos convendría quedar fuera.

BUSCA SER COMPETENTE

Sé competente

En una era de aparatos intrincados y máquinas y vehículos de alta velocidad, nuestra supervivencia y la de nuestra familia y amigos depende en gran medida
de la competencia general de los demás.
En el mercado, en las ciencias, en las humanidades y en el gobierno, la incompetencia39 puede amenazar la vida y el futuro de unas cuantas personas o de muchas.
Estoy seguro que puedes recordar muchos ejemplos de esto.
El hombre siempre ha tenido un impulso por controlar su destino. La superstición, la propiciación a los dioses adecuados, las danzas rituales antes de una cacería, pueden considerarse como esfuerzos por controlar el destino, sin importar lo débiles o vanos que sean.
No fue sino hasta que el hombre aprendió a pensar, a valorar los conocimientos y a aplicarlos con habilidad competente, que empezó a dominar su medio ambiente. Quizá el verdadero “regalo del cielo” ha sido el potencial de ser competente.
En ocupaciones y actividades comunes, el hombre respeta la destreza y la habilidad; en un héroe o en un atleta, casi son objeto de adoración.
La prueba de la verdadera competencia es el resultado final.

El hombre sobrevive en la medida en que es competente; perece en la medida en que es incompetente.
Estimula el logro de la competencia en cualquier ocupación que valga la pena; felicítala y prémiala siempre que la encuentres.
Exige estándares altos de rendimiento; la prueba de una sociedad es si tú, tu familia y tus amigos pueden vivir en ella con seguridad.
Los ingredientes para ser competente incluyen la observación, el estudio y práctica.


17-1. Mira.
Observa lo que ves, no lo que otro dice que estás viendo.
Lo que observas es lo que tú observas. Mira directamente los objetos, la vida y las personas, no los mires a través de una nube de prejuicio, una cortina de miedo o la interpretación de otros. En lugar de discutir con los demás, hazlos ver. Se pueden penetrar las mentiras más flagrantes, se pueden exponer los mayores engaños, se pueden resolver los acertijos más intrincados y pueden ocurrir las revelaciones más extraordinarias, si sólo le pides a alguien, con gentileza, que observe. Cuando alguien encuentra todo demasiado confuso y difícil de soportar, cuando está perdiendo el juicio, sólo haz que de un paso atrás y observe.
Por lo general, lo que encuentra es muy obvio cuando lo ve; después podrá seguir adelante y resolver la situación. Pero si no lo observa por sí mismo, si no lo mira, puede serle un poco irreal y todas las instrucciones, órdenes y castigos del mundo no podrán resolver su confusión.
Aunque se le puede indicar a la persona en qué dirección mirar y se le puede sugerir que se mire, las conclusiones dependen de ella.
Un niño o adulto ve lo que ve y eso es la realidad para él.
La verdadera competencia se basa en la habilidad para observar que tiene la persona. Con eso como realidad, sólo entonces puede ser diestra y estar segura.
17-2. Aprende.
¿En alguna ocasión alguien tuvo información falsa sobre ti? ¿Esto te causó problemas? Eso te dará una idea del caos que puede causar la información falsa; también podrías tener información falsa sobre otros.
Separar lo falso de lo verdadero conduce a la comprensión.
Existe mucha información falsa y la fabrican personas con malas intenciones para lograr sus propósitos. Parte de ella viene de la simple ignorancia de los hechos y puede obstaculizar la aceptación de información verdadera.
El proceso principal del aprendizaje consiste en inspeccionar la información disponible, separando lo verdadero de lo falso, lo importante de lo que no lo
es, y llegar así a conclusiones propias que se pueden aplicar. Al hacer esto, se avanza mucho en el camino a ser competente.
La prueba de cualquier “verdad” es si es verdad para ti. Si cuando recibes un conjunto de datos, aclaras cualquier palabra que no entiendas por completo y analizas la situación, pero aún así la información no parece ser verdadera, entonces no lo es en lo que a ti respecta. Recházala.
Si lo deseas, profundiza más y concluye cuál es la verdad para ti; después de todo, tú eres quien deberá emplearla o no, quien deberá pensar o no con ella. Si
aceptas a ciegas “hechos” o “verdades” sólo porque se te dice que debes aceptarlos, “hechos” o “verdades” que no te parecen verdaderos o que te parecen falsos, el resultado final puede ser desdichado. Es el callejón que lleva al basurero de la incompetencia.
Otro aspecto del aprendizaje sólo exige memorizar datos; por ejemplo, tablas y fórmulas matemáticas, la secuencia en que se deben oprimir algunos botones.
Pero aun en la simple memorización, se debe conocer el propósito del material, y cuándo y cómo emplearlo. El proceso de aprendizaje no es sólo apilar información sobre más información; es alcanzar una nueva comprensión y mejores maneras de hacer algo. De hecho, los que progresan en la vida nunca dejan de estudiar y aprender. El ingeniero competente se mantiene actualizado; el buen atleta revisa
continuamente los avances en su deporte; todo profesional tiene a su disposición muchos libros de texto y los consulta.
Es necesario estudiar y aprender para poder usar de manera competente un nuevo modelo de batidora de huevos o la lavadora y el automóvil del último año.
Cuando esto no se hace, el resultado son accidentes en la cocina y montones de chatarra ensangrentada en las carreteras.

CUIDA DE TI MISMO

Cuida de ti mismo

1-1. Recibe la atención necesaria cuando estés enfermo.
Cuando la gente se enferma e incluso cuando tiene enfermedades contagiosas, a menudo no se aísla de los demás ni busca el tratamiento adecuado. Como fácilmente puedes ver, esto tiende a ponerte en peligro. Insiste en que una persona tome las precauciones apropiadas y reciba la debida atención cuando esté enferma.

1-2. Mantén limpio tu cuerpo.
Las personas que no se bañan o no se lavan las manos con regularidad pueden ser portadoras de gérmenes y te ponen en peligro. Tienes todo el
derecho de insistir que las personas se bañen con regularidad y se laven las manos. Es inevitable que alguien se ensucie al trabajar o al hacer ejercicio.
Haz que después se asee.

1-3. Protege tus dientes.
Se ha dicho que si uno se cepilla los dientes después de cada comida, nunca sufrirá de caries. Esto o masticar chicle después de cada comida ayuda
a defender a los demás de enfermedades orales y mal aliento. Sugiere a otros que protejan sus dientes.

1-4. Aliméntate adecuadamente. Las personas que no se alimentan adecuadamente no son de gran ayuda ni para ti ni para ellas mismas. Tienden a tener un nivel bajo de energía. A veces se ponen de mal humor. Se enferman con más facilidad. No se necesitan dietas extrañas para alimentarse adecuadamente, pero sí es necesario que uno coma alimentos nutritivos con regularidad.

1-5. Descansa. Aunque muchas veces a lo largo de la vida nos vemos obligados a trabajar a horas en que normalmente ya estaríamos dormidos, una persona que no logra descansar adecuadamente puede convertirse en una carga para los demás. Las personas cansadas no están alerta, pueden cometer errores, sufren accidentes. Justo cuando las necesitas pueden dejarte toda la carga de trabajo. Ponen en peligro a los demás. Insiste en que la gente que no descansa apropiadamente, lo haga.

TRATA A LOS DEMAS COMO TE GUSTA QUE TE TRATEN

Intenta tratar a los demás como te gustaría que te trataran

Ésta es una versión positiva de “La Regla de Oro”.
No te sorprendas si alguien parece resentirse cuando le dicen que “sea bueno”. Pero es posible que el resentimiento no venga de la idea de “ser bueno”.
Tal vez brota del hecho de que la persona tiene un malentendido de lo que eso significa.
Podríamos meternos en gran cantidad de opiniones y confusiones conflictivas sobre lo que podría ser “buena conducta”. Tal vez alguien nunca haya entendido
por qué se le dio cierta calificación en “conducta” (incluso cuando el maestro sí lo haya entendido). Es posible que incluso se le haya dado información falsa al respecto o que él la haya asumido: “A los niños se les debe ver pero no escuchar”, “ser bueno es estar inactivo”.
Sin embargo, existe una forma de aclarar todo a nuestra completa satisfacción.
En todas las épocas, y en la mayoría de los lugares, la humanidad ha respetado y reverenciado ciertos valores llamados virtudes45. Se han atribuido a los sabios,
a los hombres sagrados, a los santos y a los dioses.
Han marcado la diferencia entre una persona bárbara y una persona culta; han marcado la diferencia entre el caos y una sociedad decente.No se necesita en absoluto un mandato del cielo ni la búsqueda tediosa en los gruesos tomos de los
filósofos para descubrir lo que es “bueno”; puede ocurrir una revelación personal en este tema.
Casi cualquier persona podrá encontrar la respuesta.
Si pensáramos cómo nos gustaría que otros nos trataran, descubriríamos las virtudes humanas. Sólo busca la manera en que te gustaría que otros te trataran.
Es posible que, ante todo, quieras que te traten con justicia: no te gustaría que los demás mintieran sobre ti ni que te condenaran con falsedad o dureza, ¿de acuerdo? Querrías que tus amigos y compañeros fueran leales: no te gustaría que te traicionaran.
Querrías que te trataran a la manera de un buen deportista46, que no te embaucaran ni te hicieran trampa.
Querrías que las personas fueran imparciales al tratar contigo.
Querrías que fueran honestas contigo y que no te engañaran. ¿Correcto?
Tal vez quieras que se te trate con bondad y no con crueldad.
Es posible que quieras que las personas tomen en consideración tus derechos y sentimientos.
Cuando te sintieras deprimido, tal vez te gustaría que otros te compadecieran.
Tal vez desearías que otros mostraran control de sí mismos en lugar de que te maldijeran, ¿cierto?Si tuvieras algún defecto o imperfección, si cometieras un error, es probable que quisieras que los demás fueran tolerantes, no críticos.
Tal vez prefieras que las personas sean capaces de perdonar, en lugar de concentrarse en la censura y el castigo. ¿Correcto?
Tal vez querrías que las personas fueran benévolas contigo, no malas ni mezquinas.
Es posible que desees que otros crean en ti, que no duden de ti siempre.
Es probable que prefieras que se te respete, y no que se te insulte.
Es posible que quieras que otros sean amables contigo y que también te traten con dignidad. ¿Verdad? Tal vez quieras que la gente te admire.
Cuando has hecho algo por ellas, es posible que quieras que las personas te aprecien. ¿Correcto? Es probable que quieras que sean amigables contigo.

BUSCA VIVIR CON LA VERDAD

Busca vivir con la verdad

Los datos falsos puede causar que uno comenta errores estúpidos. Incluso pueden impedir que uno asimile datos verdaderos.
Podemos resolver los problemas de la existencia únicamente cuando poseemos datos verdaderos.
Si nos mienten quienes nos rodean, nos inducen a cometer errores y se reduce nuestro potencial de supervivencia.
Los datos falsos pueden provenir de muchas fuentes: académicas, sociales, profesionales. Muchas personas quieren que creas algo sólo por que eso conviene a sus propios fines.
Lo que es verdad, es lo que es verdad para ti.
Nadie tiene derecho a imponerte datos y ordenarte
que los creas o sufrir las consecuencias. Si no es verdad para ti, no es verdad.
Juzga las cosas por ti mismo, acepta lo que es verdad para ti y descarta lo demás. Nadie es más infeliz que aquel que trata de vivir en un caos de mentiras.

23 de junio de 2009

LA VERDAD

SER VERAZ ANTE LA VERDAD

Ramiro Pérez Álvarez

E-mail: catedraderamiro@gmail.com

Cuando nos encontramos en situaciones donde debemos obrar según lo correcto, nos preguntamos sobre que es esto. El hombre hace parte del gran conglomerado humano y tiene la responsabilidad de utilizar su recto uso de decisión. La existencia del hombre es del todo ininteligible separada de la verdad. Una vida humana sin nada que ver con la verdad es, sencillamente, lo más opuesto a la vida humana. Porque la verdad es conciencia y es sentido.

Decir la verdad duele pero es la verdad. En el momento actual se habla de mentiras piadosas y se utilizan para salir de apuros. Quien utiliza esta estrategia esta en contra de la verdad. En el mundo del fanatismo, del consumismo, del terrorismo y de la corrupción, la verdad es atacada, en forma permanente, porque lo primero es la utilidad propia y el provecho particular.

En todos los procesos del hombre la verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad. La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre. La verdad es un juicio o proposición que no se puede negar racionalmente y que es aceptado de forma general por una colectividad. Cada vez que el hombre actúa debe hacerlo bajo la estrategia de la verdad.

Toda ciencia porta un dinamismo centrado en la búsqueda de la verdad. Es cierto que las libertades básicas humanas y el proceso de discernir la verdad están unidas. El conocimiento de la verdad es liberador. Desde cada ángulo de acción del hombre se requiere obrar conforme a la verdad. El derecho a conocer la verdad es un derecho humano y un principio fundamental de la vida en sociedad.

Apel y Habermas defienden la teoría consensual de la verdad y dicen que “la verdad es algo sobre la cual hay acuerdo y que se llega a ese acuerdo a través del dialogo”. Me identifico con esta teoría porque me parece correcto que todo el mundo diga su opinión sobre cualquier tema pero que lo defienda y responda por sus consecuencias.

La verdad identifica al hombre sabio y prudente, la verdad es moral, la mentira es inmoral. La primera produce desarrollo social humano, la segunda corrompe. Toda sociedad combate el engaño y el dolo pero las sociedades insensatas se engañan mutuamente. El continuo embuste del mundo actual, consume todas las fuerzas vitales de las sociedades.

Nos queda el reto de construir la verdad así sea que se derrumben los cielos. El hombre veraz hace parte de la verdad misma. Verdad y humanidad como una expresión de coexistencia entre los pueblos. La defensa de la verdad, desde lo particular, lleva al encuentro de una vida sana, y desde lo general, a la construcción colectiva de una sociedad justa.

Vamos a lograr una forma inteligente de vivir cuando podamos relucir la verdad en los actos que realizamos. El hombre debe ser veraz ante la verdad.

19 de marzo de 2008

BIOETICA

LA BIOETICA Y EL HOMBRE

En el momento actual, el hombre de la calle y los medios de comunicación utilizan continuamente la palabra "bioética" en relación con la valoración ética del progreso de la Biología y la Medicina, muy especialmente debido al avance de la Genética y del Genoma y sus aplicaciones en el ser humano, las plantas y los animales.

Fue el científico y humanista norteamericano Van Rensselaer Potter quien utilizó el término bioética (bioethics) por vez primera. Bioética de: bios = vida, ethos = ética, costumbre. Es considerado el padre de la Bioética en el sentido de que fue él quien propuso por vez primera el término aplicado a una nueva "ciencia de la supervivencia”.

La primera vez que utilizó Potter el término "bioética" (bioethics) fue en un artículo aparecido a finales de 1970 y poco tiempo después, en enero de 1971, Potter publicó el primer libro de la historia que llevaba por título el término bioética con el propósito de "contribuir al futuro de la especie humana promocionando la formación de una nueva disciplina: la BIOÉTICA". Potter justificaba su esfuerzo en el prefacio de la obra diciendo:

"Hay dos culturas -ciencias y humanidades- que parecen incapaces de hablarse una a la otra y si ésta es parte de la razón de que el futuro de la humanidad sea incierto, entonces posiblemente podríamos construir un 'puente hacia el futuro' [que es el subtítulo de la obra] construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas. [...] Los valores éticos no pueden ser separados de los hechos biológicos."

Más adelante decía:

"La humanidad necesita urgentemente de una nueva sabiduría que le proporcione el 'conocimiento de cómo usar el conocimiento' para la supervivencia del hombre y la mejora de la calidad de vida."

Para esta nueva ciencia, construida sobre la propia Biología e incluyendo además la mayoría de los elementos esenciales de las ciencias sociales y humanísticas, incluyendo la Filosofía, propuso Potter el nombre de BIOÉTICA para resaltar los dos elementos más importantes: el conocimiento biológico (bios) y los valores humanos (ethos).

La Bioética representa la afirmación de dos conclusiones: en primer lugar, que la supervivencia de un futuro a largo plazo se reduce a una cuestión de bioética, no de una ética tradicional; en segundo lugar, que para ese futuro a largo plazo había que inventar y desarrollar una política bioética ya que la ética tradicional se refiere a la interacción entre personas, mientras que la bioética implica la interacción entre personas y sistemas biológicos.

Necesitamos de una Ética de la Tierra, de una Ética de la Vida Salvaje, de una Ética de Población, de una Ética de Consumo, de una Ética Urbana, de una Ética Internacional, de una Ética Geriátrica, etcétera. Todos estos problemas requieren acciones basadas en valores y en hechos biológicos. Todos ellos incluyen la Bioética y la supervivencia del ecosistema total constituye la prueba del valor del sistema.

La Bioética consiste, por tanto, en el diálogo interdisciplinar entre vida (bios) y valores morales (ethos); es decir, trata de hacer juicios de valor sobre los hechos biológicos, en el sentido más amplio del término, y obrar en consecuencia, tal como se indica en el esquema adjunto:

El soporte científico de la bioética

La bioética actual nació con los experimentos biológicos realizados por los científicos en las diferentes áreas del saber. La eutanasia, el aborto, la esterilización, las experimentaciones científicas con seres humanos con vistas a conseguir la calidad de vida, son prácticas que se discuten y eventualmente se realizan legalmente en el ámbito académico y marco institucional de la bioética contemporánea.

El hombre del siglo xx tuvo la urgencia de salir al paso de tales abusos realizados con aquellas prácticas o experimentaciones científicas. Recordando aquellos principios de ética universal capaces de garantizar el respeto a la vida y a la dignidad humana de todos los hombres y mujeres en todas las circunstancias, lo mismo en la paz que en la guerra, de personas libres o sin libertad. Así nació la Declaración Universal del Hombre de 1948, a la que siguió la Convención de Salvaguarda de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales de 1950.

Hacia la primera mitad del Siglo XX se descubrieron los antibióticos y se perfeccionaron notablemente las técnicas quirúrgicas. Durante la década de los años cincuentas se desarrollaron los anticonceptivos químicos, que dieron lugar a un cambio radical del ejercicio tradicional de la sexualidad humana, hasta el punto de poderse hablar durante la década de los años sesenta de una verdadera revolución sexual. Por aquella época de los años cincuenta se consolidaron igualmente las técnicas de reanimación de personas hasta entonces condenadas a morir sin remedio a causa de accidentes de diversa naturaleza. Empieza a plantearse el problema de la reactivación de vidas al borde de la muerte segura y de la prolongación clínica de aquellas otras en estado terminal. La rehabilitación por reanimación empieza a contrarrestarse con las perspectivas de la eutanasia activa indolora.

En 1959 nació gloriosamente el primer niño belga concebido por inseminación artificial simple. Los veinte años siguientes se caracterizaron por la lucha febril contra la esterilidad femenina, que culminó en 1978 con un acontecimiento feliz único en la historia de la civilización por nosotros conocida: el nacimiento de una niña mediante inseminación in vitro con transferencia de embrión. Con este acontecimiento se abrió una nueva era para la reproducción humana, conocida ya como la era de la procreática.

A todo esto hay que añadir el desarrollo de las técnicas destinadas a los transplantes de órganos y tejidos humanos. Últimamente se ha disparado la ingeniería genética, con la que se trata de controlar a todo ser humana partiendo del mapeo y la eventual manipulación de los genes. Todas las maravillas y barbaridades posibles o imaginables de cara al futuro en este campo están contempladas en el ya celebre proyecto genoma humano, cuyo objetivo inmediato consiste en llegar al control radical de nuestro código genético personal.

Se trata de tocar directamente el valor ético fundamental, que es la vida humana en el momento preciso en que es encendida. Así las cosas, puede decirse que la humanidad ha entrado en una fase inaudita de su historia sobre la tierra. No tenemos constancia de que en el pasado se haya llegado a estar tan cerca de la frontera entre la nada, la vida y la muerte del hombre.

Todo parece indicar que la ética debe recordar los límites naturales de la experimentación científica, sobre todo con seres humanos. Nos va en ello el futuro del hombre. Las leyes reguladoras de las prácticas biomédicas se han multiplicado por doquier, pero hay que pasarlas por el tribunal de una ética objetivamente crítica más allá de los consensos arbitrarios en los que suelen fundamentarse.

El conocimiento científico deriva en dominio y manipulación de la vida humana y las leyes tienden a legitimar todo lo que técnicamente es factible alegando pretextos de corte social. Los estudiosos más objetivos e imparciales están de acuerdo en exigir un mayor respeto para la ética en estos asuntos y que se defina el campo de acción propio de la bioética como nueva disciplina dentro del contexto de la ética racional y de la teología moral.

Los datos científicos más decisivos para la fundamentación de la bioética, centrada en la vida humana, se refieren al desarrollo de la biología celular y manipulaciones técnicas del embrión humano para fines pro creativos, terapéuticos o de mera investigación científica con sus correspondientes implicaciones comerciales y políticas.

Es el ámbito de la manipulación genética y de las técnicas de reproducción humana de laboratorio, a las que se suman las técnicas anticonceptivas, castrativas, abortivas y eugenésicas. Para el ocaso de la vida se han desarrollado las técnicas de rehabilitación y mantenimiento, así como las relativas a la eutanasia asistida y el suicidio sin olvidar las técnicas de experimentación psicológica y trasplantación de órganos humanos, crío conservación de embriones y clonación física. Con el genoma humano y su eventual control social la bioética alcanzará el clímax de fundamentación científica con sus correspondientes repercusiones en la estructura social y profesional de las ciencias y profesiones de la salud, desde la farmacología hasta la organización de las instituciones sanitarias.

Declaración Universal sobre el Genoma y Derechos Humanos

La 29 Asamblea General de la UNESCO aprobó, el 11 de noviembre de 1997, la presente Declaración como instrumento jurídico para la protección del genoma humano, declarándolo común de la humanidad.

Por una parte, reconoce que las investigaciones sobre el genoma humano y sus aplicaciones abren muchas perspectivas de mejora de la salud. Por otra, pide que en la puesta en práctica de este magno proyecto se respeten plenamente la dignidad, la libertad y los derecho de la persona humana. En consecuencia, se prohibirá toda forma de discriminación fundada en las características genéticas. He aquí en síntesis las afirmaciones más destacables del documento:

-Dignidad humana y genoma humano. El genoma humano es la base de la unidad fundamental de todos los miembros de la familia humana y del reconocimiento de su dignidad y diversidad intrínsecas. En sentido simbólico el genoma humano es el patrimonio de la humanidad.

Esta dignidad impone que no se reduzca a los individuos a sus características genéticas y que se respete su carácter único y su diversidad. Por otra parte, el genoma humano en su estado natural no puede dar lugar a beneficios pecuniarios.

-Derechos de las personas interesadas. Para cualquier investigación o diagnóstico en relación con el genoma humano se requiere el consentimiento previo, libre e informado de la persona interesada, o de quien haga legítimamente sus veces. En cualquier caso, sólo se podrá efectuar una investigación sobre el genoma de una persona a condición de que obtenga un beneficio directo para la salud. Por lo demás, nadie podrá ser objeto de discriminaciones fundadas en sus características genéticas. Se protegerá la confidencialidad de los datos genéticos y se repararán los daños eventualmente causados con motivo de intervenciones imprudentes sobre el genoma.

-Investigaciones sobre el genoma humano. No deben permitirse prácticas contrarias a la dignidad humana como la clonación con fines de reproducción de seres humanos. Las investigaciones sobre el genoma humano deben orientarse a aliviar el sufrimiento y mejorar la salud del individuo y de toda la humanidad.

-Condiciones del ejercicio de la actividad científica. En nombre de la ética, a los investigadores sobre el genoma humano se les exige rigor científico, prudencia, probidad intelectual e integridad moral. Todo ello para que los principios de la presente Declaración sean una garantía de respeto de los derecho humanos, las libertades fundamentales, la dignidad humana y la salud pública. Para ello recomienda la promoción de comités de ética que sean independientes, pluridisciplinares y pluralistas.

Consideraciones éticas

Después de todo lo dicho hasta aquí, la conclusión ética ineludible es la siguiente. Toda intervención sobre la vida humana, aplicando técnicas biomédicas avanzadas, que tenga por fin salvar la vida, curar enfermedades o simplemente mejorar la calidad eventualmente precaria de alguna vida humana, está éticamente justifica y, en circunstancias relativamente normales, puede ser hasta obligatoria.

Por el contrario, las prácticas manipulatorias descritas son objetivamente inmorales en la medida en que su aplicación lleva consigo la destrucción o trato indebido de embriones humanos, el aborto provocado bajo cualquier pretexto (terapéutico, eugenésico), la eutanasia, el suicidio, la mutación no terapéutica del código genético y todo tratamiento degradante de la dignidad humana en el trato de los enfermos, ancianos y disminuidos físicos o mentales.

La secuenciación y mapeo del genoma humano abre la puerta al diagnostico prenatal como camino para llegar a tiro fijo a las deficiencias somáticas consumadas en los embriones y, además, a la raíz misma de las predisposiciones genéticas responsables del buen número de enfermedades hereditarias. El problema ético está principalmente en los riesgos de esa terapia cuando todavía la tecnología no está desarrollada. Habrá que seguir experimentando en los animales antes de aplicar estas tecnologías a los pacientes humanos.

En primer lugar es éticamente inaceptable el recurso a la ingeniería genética para manipular el genoma humano con vistas a alterar la unidad de la especie humana, violando así el misterio inalienable de las personas.

Otro motivo de preocupación es que puede quedar totalmente al descubierto nuestra intimidad biológica. Lo mismo que ahora nos pide un documento de identidad con algunos datos personales de control, en el futuro podría pedirnos los datos de nuestro genoma para aceptarnos o rechazarnos en el mercado laboral, por ejemplo.