SOMOS POLVO DE ESTRELLAS

SOMOS POLVO DE ESTRELLAS

6 de febrero de 2012

LA ÉTICA ES UN METALENGUAJE


Para mejorar al ser humano, la ética no ayudará. No es el medio ni la vía. La ética estudiará los valores, pero no proporcionará ningún valor. La ética no ofrece posibilidad alguna de transformación humana. Sus postulados siempre serán materia muerta para el ser humano.

La ética habla sobre los valores, estudia su naturaleza, analiza la evolución del concepto, pero no crea ningún valor. Sólo el ser humano puede crear o no un valor. La ética es utilitaria, dada a un fin, a una acción, pero en sí misma no encierra ningún valor. La belleza, el amor… no poseen ninguna utilidad. El valor en sí mismo es inútil.

El nihilismo, por ejemplo, es  una consecuencia de la evolución de la ética, no del valor. Todas las crisis de valores son dadas por la concepción de la ética, por el concepto, no por el valor en sí mismo. Nietzsche dice que “hay una crisis de los valores”; pero no está diciendo que el valor “amor y belleza” están en crisis: está sugiriendo que el “concepto amor”  ha caído en crisis. ¿Cómo pueden el amor y la belleza caer en crisis, es decir, cómo algo eterno puede alterarse y morir? Lo que se desmorona ante los ojos de la sociedad es el concepto, la acción, la utilidad de la concepción ética. Pero el amor y la belleza desconocen la alteridad, niegan que su valor sea conseguir un fin. Su naturaleza no es el negocio.

Los griegos establecieron una determinada estructura de convivencia ética. Claro que esta convivencia caerá después en crisis. Claro que no aguantó el ritmo de la evolución de la Historia. De modo que aparecerán momentos de resquebrajamiento de dichas estructuras, pero el valor, en su inutilidad, quedará incólume.

Hoy lo que se refleja como crisis es una caída de las concepciones éticas, de la filosofía, no del valor, no del amor y la belleza. Si digo que fulano de tal refleja una crisis de valor estoy señalando a una crisis micro localizada de las concepciones éticas impuesta por la evolución filosófica de la ética, por la evolución del concepto, no por el valor mismo. Es como decir que un ladrón es antiético porque roba, sin mirar a fondo que el ladrón con su robo pudiera expresar amor y compasión.

Richard Rorty deseaba que esta evaluación desde las concepciones filosóficas se viniera abajo. En La filosofía y el espejo de la naturaleza escribe significativamente: “La realidad del hombre es limitada por la concepción del metalenguaje”. Y la concepción ética es un metalenguaje que se divorcia de la realidad; se desvincula de la naturaleza del valor en sí mismo.

Lo que refleja la crisis de los valores en cualquier término y tiempo es un engrandecimiento del “ego moral”, de quienes creer tener la vara para medir,  bajos ciertas concepciones éticas establecidas, lo que debe y no debe hacer el hombre. A esto Rorty lo llamó “puro juego del lenguaje”.

El hombre no necesita de una convivencia ética para funcionar; necesita una profunda transformación de su ser. Puesto que el valor más alto es esa transformación. El amor y la belleza no se obtienen por convivencias éticas, a través de conceptos; se obtienen a través de una comprensión real de la vida. Pero el hombre no escucha y ve por sí mismo. Ha estado condicionado éticamente, ha estado hablando por esas filosofías de la ética, que lo han limitado a desenvolverse dentro de una crisis de valores.

Ángel Velásquez Callejas
http://www.neoclubpress.com/letras/ensayo/2990-la-etica-es-un-metalenguaje.html

31 de enero de 2012

CONCEPTOS ÉTICOS Y MORALES


Ética: es una de las principales ramas de la filosofía.   La ética   es la rama de la filosofía en la cual el ser humano realiza actos de manera consciente y libre, son actos que realiza con un control racional no solo ve lo bueno del acto si no también determina si fue éticamente malo. Su principal objeto de estudio es la moral y la acción humana.

Bioética: estudio de conducta humana por medio de las ciencias y atención de la salud es decir que la bioética no se ve limitada tan solo por el ámbito médico, sino que incluye los problemas éticos relacionados con la vida en general, por ejemplo el medio ambiente o el buen trato a los animales.

La bioética surge por tanto como un intento de establecer un puente entre ciencia experimental y humanidades.
 
Moral: conjunto de normas que   se han establecido desde nuestros antepasados hasta nuestros tiempos, es decir conjunto de creencias y valores que dictan normas y costumbres que guían en el actuar de las personas que permite distinguir entre el bien y el mal.
 
Dilema moral: Un dilema moral es una narración breve en la que se plantea una situación problemática que presenta un conflicto de valores, ya que el problema moral que exponen tiene varias soluciones posibles que entran en conflicto unas con otras.

Autonomía: es utilizada en el momento de emitir el sufragio debido a que nadie tomara la decisión por nosotros. También cuando decidimos la carrera a estudiar.
 
No maleficencia: se puede ejemplificar cuando un paciente llega al consultorio con mucho dolor y se le suministra un medicamento para luego hacerle los exámenes correspondientes.

Beneficencia: cuando un paciente necesita que, aunque no exista un tratamiento con finalidad curativa, se intente dar una solución integral a sus problemas, tanto físicos como psicoemocionales, sociales y espirituales.

24 de enero de 2012

LOS MAYAS YA NO EXISTEN


A través de la historia del hombre, en cada una de sus civilizaciones, se generan mitos y creencias que sacuden a su gente, y cuando estas demuestran su grado de desarrollo astronómico, científico, político y social, sus pensamientos se transmiten a las siguientes generaciones produciendo temores, miedo y terror.

Hoy se sabe que la altura de las grandes pirámides de las culturas antiguas se debe a la búsqueda de facilidades para mirar el horizonte profundo y la bóveda celeste. Los misterios y enigmas de esta bóveda han generado las más complejas inquietudes filosóficas sobre nuestro origen, el destino y la vida más allá de la muerte.

Los mayas, única cultura de América que desarrolló una escritura jeroglífica, tuvieron el logro intelectual más destacado de la América precolombina. A través de aquella expresaban su pensamiento permitiendo conocer cómo registraban el universo cotidiano, el mundo de lo intangible, lo invisible y lo mágico.

Gracias a su escritura en el momento actual sabemos de la obsesión de los mayas con el tiempo, según se ve en sus complejos calendarios y en su predicción de eventos celestes y su incidencia en la tierra misma. Su pensamiento se hizo fehaciente tratando de explicar, mediante mediciones matemáticas y astronómicas, el transcurso del tiempo hacia el futuro.

Este es el caso de la denominada “cuenta larga”, un sistema de calendario de cómputo del tiempo, que tiene bases históricas, astronómicas, mitológicas y matemáticas. En este sistema, el comienzo de la era actual, el 13 de agosto de 3114 A.C. y el final 21 de diciembre de 2012, se genera un período de 5126 años al final del cual se espera el paso a una nueva era, generada desde el pensamiento y la creencia maya.

Nuestro mundo actual que aprovecha todas las coyunturas para generar miedos y terrores ha desarrollado una pauta publicitaria y enfermiza de que ya estamos próximos a viajar al “más allá” y que ya no hay salvación. Yo, personalmente estoy empacando mi maleta, porque esas terroríficas afirmaciones tratan de manipularme de que ya no hay nada que hacer.

Los mayas pensaban que el mundo había sido creado y destruido en varias ocasiones y que la próxima sería en el 2012. Eso pensaban ellos, nosotros debemos pensar en que es posible construir una nueva era estructurada en la cultura de la paz, la justicia y la comprensión del hombre mismo.

Esta fecha, 21 de diciembre de 2012 es asociada por un cúmulo de fanáticos, perdón de profetas, con varios eventos celestes catastróficos que de acuerdo con las leyes naturales no tienen explicación.

Sólo sé que cada período de la historia del hombre está marcado por reflexiones profundas sobre el momento actual y las nuevas generaciones se plantean el nuevo modelo que les permita trazar el nuevo horizonte del mundo. Los mayas ya existieron y dejaron su pensamiento, nosotros debemos construir el propio. Dejemos miedos y temores. Adelante que todavía tenemos una misión sobre la tierra.

www.catedraderamiro.blogspot.com

20 de enero de 2012

LA ESTAFA


El modelo social y moral en el que hemos vivido en los últimos cuarenta años, desde los setenta, era insostenible, y así ha quedado claro con la crisis, por así llamarla, de estos últimos años. Hablamos de crisis y hay quien todavía piensa que se trata de eso, de un ajuste tras el cual todo volverá al mismo ritmo de antes. No es así, y los responsables políticos y las élites intelectuales lo saben.

El modelo es insostenible, primero, porque en los años setenta se quebraron los consensos morales que lo sostenían: el Estado del Bienestar de los años 50 y 60 se basaba en una familia estable, una distribución de roles muy clara entre mujeres y varones, una natalidad alta, una idea nacional basada en la solidaridad y la cohesión, una vida laboral continuada y sin rupturas.

Todo eso saltó por los aires en los setenta. Muchos de los que vivimos esos años vimos cómo aquel mundo se derrumbaba y bastantes contribuimos a que así ocurriera. La cultura oficial actual, la que se enseña en las escuelas y se difunde desde las instituciones estatales, es heredera de aquel movimiento. Esa cultura subvencionada sigue intentando subvertir un orden que pasó a mejor vida hace más de treinta años. A medida que pasa el tiempo, su estupidez, como es lógico, resulta cada vez más insondable.

Otro factor de la crisis fue la globalización, que no es sólo un hecho económico. La globalización es también una nueva forma de situarse ante la vida. Los papeles sociales que antes nos venían dictados son ahora, si es que han sobrevivido, una decisión personal. Disfrutamos de una libertad casi ilimitada y somos, más que nunca, lo que decidimos ser. Como se ha dicho, todos los norteamericanos nacidos después de la legalización del aborto en 1973 son fruto no de un hecho natural, sino de una decisión consciente y, se quiera o no, deliberadamente tomada.

Esa situación, que desde entonces no ha dejado de ampliarse a todos los países y a todos los campos de la vida, hace imposible un Estado del Bienestar concebido como un seguro que nos garantiza ante cualquier riesgo, ante cualquier eventualidad. Ese seguro universal respaldado por el Estado es una ficción y, como se ha dicho más arriba, los responsables políticos e intelectuales lo saben. Por eso la propuesta del ministro de Hacienda de poner a los responsables de este engaño monumental ante las consecuencias de sus actos va en la buena dirección, por mucho que resulte difícil de poner en práctica.

No pueden seguir en la vida pública quienes comprometen gastos imposibles de pagar sabiendo que lo son, prometiendo un bienestar y una seguridad que no van a existir e impidiendo con ello, además, cualquier posible crecimiento. Estamos ante una estafa que nos costará, si es que no nos ha costado ya, los esfuerzos y los ahorros de toda nuestra vida. Si eso no merece alguna clase de sanción social, es difícil imaginar que algo lo merezca. Se requiere por tanto algo de imaginación.

JOSE MARIA MARCO
http://www.larazon.es/noticia/1671-la-estafa-por-jose-maria-marco

13 de enero de 2012

NEUROÉTICA Y NEUROPOLÍTICA. SUGERENCIAS PARA LA EDUCACIÓN MORAL

Adela Cortina (1947) es una de nuestras pensadoras actuales de mayor solidez intelectual. Catedrática de Ética y Filosofía Política, directora de la Fundación Étnor y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, ha publicado títulos tan destacados como Ética de la razón cordial y Las fronteras de la persona. El presente volumen, en la estela de los anteriores, continúa discutiendo cuestiones de ética y moral. Versa sobre dos novísimas ciencias humanas: la neuroética y la neuropolítica; qué son, qué problemas suscitan y cómo afectarán sus descubrimientos a la moralidad de la humanidad futura lo explica la autora con el rigor expositivo, la empatía psicológica y la mesura que la caracterizan como filósofa.

Si en el siglo XX cobró auge la genética, al inicio del XXI destacan las neurociencias: las disciplinas que estudian el cerebro y postulan que gracias a los nuevos conocimientos sabremos más de nosotros mismos. Pero las neurociencias, envanecidas con su propio saber, suelen declarar obsoletos saberes anteriores avalados ya por presupuestos ontológicos emocionales, ya por la vieja y simple razón. Entienden que nuestros saberes -desde la psicología hasta la economía- tienen bases cerebrales; lo mismo que nuestros juicios y obligaciones morales, incluso nuestros prejuicios e ilusiones.

La neuroética desempeñaría el papel de árbitro en el campo de las neurociencias, y se pregunta, por ejemplo, si de verdad habría que revisar nuestros imperativos morales al considerarlos dependientes de estímulos cerebrales. Las cuestiones de las que se ocupa no son baladíes: ¿Es nuestro sentido del bien y del mal algo connatural al ser humano? ¿Las buenas y las malas acciones, lo que consideramos moral e inmoral, está ya condicionado en el cerebro humano por ciertas sensaciones de placer o displacer? En suma, ¿del "es" cerebral se sigue un "debe" moral? ¿Existirá en el futuro una ética universal cifrada sólo en la lectura de los mapas cerebrales, comunes a cualquier ser humano civilizado?

Por su parte, la neuropolítica se plantea cuestiones tales como si "el mejor sistema de gobierno posible", la democracia, es la forma política exigida por nuestras bases cerebrales; si tales elementos nos preparan de manera innata para asumir unas formas políticas antes que otras, o si ello es fruto de la experiencia y el aprendizaje. Asimismo se cuestiona si los electores son libres para elegir a sus gobiernos. A raíz de cuestión tan espinosa, Adela Cortina reserva los últimos capítulos del libro para discutir diversas teorías modernas acerca de la libertad, el eterno conflicto sobre el determinismo de la voluntad.

¿Hasta qué punto somos libres para decidir y responder de nuestras acciones? Con todo, al sentido común no le cabe duda de que el ser humano es libre y responsable de sus actos; ni tampoco tendrá que dudarlo la educación cívica, que debería desempeñar un papel insustituible en nuestras sociedades modernas; proclamar la dignidad del ser humano y la universalidad de los inviolables derechos que lo amparan sería su principal tarea; que el fundamento de tales derechos pueda sustentarse sobre pilares ontológicos o neurológicos, apelando a viejas o nuevas éticas, en nada exime de su defensa y difusión.

LUIS FERNANDO MORENO CLAROS
http://www.elpais.com/articulo/portada/Neuroetica/neuropolitica/Sugerencias/educacion/moral/elpepuculbab/201

8 de enero de 2012

PRINCIPIOS PARA LA INFORMACION


Los eventos que suceden a la humanidad están cargados de diferentes facetas. En el momento de dar a conocer un suceso cualquiera es necesario:
Informar lo que pasa, ateniéndonos estrictamente a los hechos, que son sagrados.
Analizar e interpretar la realidad desde una mirada objetiva y profesional, sin segundas intenciones ni otro interés que el meramente periodístico.
Opinar conforme a principios basados en una línea editorial que exalta ante todo el diálogo, la concordia y la libertad en todos los órdenes, dentro de valores universales como la democracia republicana y el Estado de Derecho.
Dar lugar al más amplio abanico de opiniones e ideas, siempre y cuando se expresen con respeto y no incurran en provocaciones ni agravios.
Rectificarnos rápido ante el error, sin vergüenza ni temor por sus eventuales consecuencias. Ser constantemente autocríticos, revisar diariamente nuestro trabajo sin indulgencia, porque es fácil caer en el error y la superficialidad, y de ese riesgo no estamos exentos.
Procurar sorprender todos los días al lector con un diario novedoso, inteligente, profundo y cercano, que trate los temas con altura y sencillez a la vez.
Preguntar. Preguntar una y otra vez hasta entender y así poder explicar el significado de las cosas de la manera más comprensible posible.
Ponernos en el lugar de quien nos lee, estar allí donde él no puede estar para defender sus derechos, así como recordarle sus obligaciones.
Ser optimistas, transmisores de buenos ejemplos, reparar en aquellos casos aleccionadores que sirven de modelo y estimulan a la sociedad, porque en los diarios inevitablemente cargamos contenidos duros y descorazonadores que agrietan el ánimo del lector.
Contar historias. Tener siempre presente que nuestro papel es el de contarle algo a alguien, y que nuestras páginas deben referirse básicamente a las personas, con sus problemas, alegrías, angustias y vivencias cotidianas.
http://www.lanacion.com.ar/1438488-diez-principios-para-un-aniversario

3 de enero de 2012

DECADENCIA DE LAS NACIONES


El planeta tierra ha sido dividido por el hombre en unidades geográficas, en donde habitan los humanos, que han dado lugar a las naciones. Estas se han construido, a través de la historia, como estrategia para el desarrollo de los pueblos. Cada nación ha generado su manera particular de gobernarse y de defenderse del ataque de las demás. Es una forma propia que debe respetarse.

Las naciones están conformadas por individuos que siempre buscan enfrentarse con otros como una forma de resolver los problemas.  Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. Aquí el pesimista es siempre una parte del problema. El optimista es una parte de la respuesta. Los incentivos individuales estimulan a las personas a actuar en forma de grupos. Esta es la explicación del trabajo político que se hace en las naciones del mundo.

Arnold J. Toynbee dice: “Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales, y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios”.

En la preocupación por los asuntos nimios del manejo de las naciones, como la orientación del poder para asuntos particulares, se da paso al inicio de la decadencia de aquellas. Hay muchas razones para la declinación y caída de una nación, la crisis del cumplimiento de la ley, la pérdida de la disciplina económica y la creciente burocracia.

La historia brinda abundantes ilustraciones de las consecuencias desastrosas del colapso de la ley y el orden. En la antigua Grecia, los primeros síntomas de desorden fueron una pérdida general del respeto por la tradición y la degradación de los jóvenes.

Entre los primeros síntomas estuvieron la declinación del arte y el entretenimiento. Los filósofos y expertos distorsionaron el medio de comunicación. La retórica se volvió combativa e intolerante; los intelectuales comenzaron a ridiculizar y a atacar todas las instituciones tradicionales de la sociedad helénica.

Nuevos pensadores de la sociedad propiciaban un "cambio fundamental" y pedían que se le diera a la juventud una "voz en la sociedad". Sin pautas tradicionales, los jóvenes se volvieron desenfrenados e indisciplinados, destruyendo el viejo orden. Lentamente, Grecia degeneró hacia una nación desacreditada y anárquica. Los romanos conquistaron Grecia en 146 a.C. Al colocar todo bajo la autoridad militar, lograron restablecer el orden y restituir el gobierno de la ley.

Las naciones empiezan su decadencia cuando se empecinan en mantener el orden al margen de las tendencias de las nuevas generaciones. Cada generación tiene su propia forma de pensamiento y a esto hay que apuntar. La organización de los estados deberá ser estructurada a partir de la articulación de las buenas costumbres y el cumplimiento de la ley, legadas de las generaciones anteriores, con la dimensión de la vida y del pensamiento de las nuevas.

En la decadencia de las naciones influyen la declinación de la educación, el debilitamiento de los fundamentos culturales, la pérdida del respeto por la tradición y el marginamiento de los jóvenes del manejo del Estado.

Las naciones deben apuntar el pensamiento de las nuevas generaciones, su modo de actuar y de comportarse y desarrollar estrategias para que en el momento en que tomen las riendas del poder, hayan asimilado la responsabilidad de construir un orden social moral, lejos de la corrupción y la trampa.

27 de diciembre de 2011

LA MORAL Y LA POLITICA


Se entiende por acto moral todo lo que se ejecuta libremente y atendiendo la bondad o malicia en el desempeño de las actividades humanas. La moral y la ética tienen una raíz común. Se define como la ciencia de las costumbres en todo ser humano.

La doctrina social, además de los principios que deben presidir la edificación de una sociedad digna, incluye ciertos valores como la verdad para desenvolverse en la convivencia de los seres humanos dentro de una comunidad ordenada; la libertad como expresión de la singularidad de cada persona humana que respeta a cada miembro de la sociedad, permitiéndole realizar su propia vocación personal y la justicia.

En Los países del mundo, la mayoría de los ciudadanos son políticos. Nuestra historia está marcada por unos políticos que casi en su mayoría han descuidado el bien común y se han entregado casi exclusivamente a sus intereses particulares o al partido político.

Hay ciertos políticos en los países del mundo que con un descaro inaceptable quieren liberar a determinados ciudadanos de supuestos delitos de corrupción no amnistiables sin hacerlos pasar antes por los juzgados, aun sabiendo que con ello se están violando compromisos internacionales de los cuales los países del mundo son signatarios.

La moral y la ética son indispensables en todos los políticos de los países del mundo. Cada país no puede ser gobernado por líderes con un negro pasado y sin valores. Como hacen otros países con verdadera democracia, los políticos en todos los países del mundo deben ser investigados en su vida pública y privada, para que no resulten después que, ya investidos del poder, sean violadores de la Constitución.

La paz es obra de la justicia. La justicia no se regala, se conquista. Los países tienen que defender con valentía su independencia, su dignidad y la no intromisión de países extraños. Utilizando la irrestricta libertad de expresión que debe imperar en los países del mundo, reiteramos su apoyo incondicional a las legítimas autoridades de cada país.

Si los gobiernos actúan con ética y justicia en todas sus decisiones, las inversiones nacionales y extranjeras vendrán para quedarse indefinidamente. Si los gobiernos actúan con mañas  e injusticias, caminaremos para atrás como los cangrejos.

Antonio Martín.
http://www.latribuna.hn/2011/11/30/la-moral-y-la-politica/

24 de diciembre de 2011

LAS COSTUMBRES


Las normas morales son aquellas con las cuales debe regirse el ser humano. La ética es la rama de la filosofía que estudia y relaciona las normas morales.
En la génesis del estudio de la moral podemos diferenciar dos modalidades diferentes, una relativa al carácter y la otra relativa a las costumbres. Hay quienes establecen una equivalencia entre moral y costumbres, acogiéndose a la segunda interpretación.
Con relación a la moral, las fuerzas morales son plásticas, proteiformes, como las costumbres”; cuando se decide establecer una equivalencia entre moral y costumbre, desde este momento se acepta como moral, todo acto que concuerde con la costumbre de una determinada persona o comunidad en un momento específico.
La otra, y complementaria, interpretación de la moral es la que establece una equivalencia entre la moral y los principios ideales de la conducta. Esto obliga, en la calificación de un determinado acto, al uso de la razón, debido a que se debe efectuar a través de los juicios de valor, teniendo presente que estos se fundamentan en el libre albedrío, y este se fundamenta en la libertad, en la autonomía.
En la antigua Roma, los ciudadanos eran libres de ir o no ir al coliseo, inclusive, tenían equipos identificados con pañuelos de diferentes colores, se comía y se tomaba vino mientras se veía el espectáculo, en el que los gladiadores combatían hasta morir. Ocasionalmente, el público solicitaba al emperador que salvara de la muerte a un gladiador derrotado, pero que luchó valientemente. También echaban a los leones a personas, que con frecuencia eran cristianos, todo esto era para la diversión del pueblo.
Séneca, un hombre de espíritu crítico, quien era senador, fue al coliseo, salió asqueado y dijo: “el hombre, la cosa más sagrada para el hombre, aquí es matado por deporte y diversión”.
Si analizamos lo anterior, usando la moral por las costumbres, concluiremos que como era la costumbre, entonces, esos actos eran morales; pero no lo eran para Séneca.
Si utilizamos la moral por los principios, no podemos calificarlos como morales, debido a que los gladiadores y a los que echaban a los leones eran obligados y, consecuentemente, era un acto inmoral.
Las normas morales están en función de los principios ideales de la conducta, y podemos asumir que bueno es lo que está en concordancia con los mismos y malo es lo que no está; y, también, se considera malo el daño al medio ambiente, así como los mensajes directos o subliminales que promuevan la corrupción.
Esta es la moral que podrá salvar a la raza humana, promoviendo un mundo más fraterno, en donde el hombre compartirá con su hermano “el pan, la alegría y la tristeza”, en un planeta ecológicamente sustentable
Teódulo Moreno P. http://web.prensa.com/impreso/opinion/moral-etica-y-costumbres-teodulo-moreno-p/46006

GÉNESIS DEL PENSAMIENTO


Para comprender el origen del proceso del pensamiento es necesario partir del concepto del  dualismo hombre-tierra. Primero fue el hombre como producto de la manifestación del impacto que le producía su medio ambiente o entorno. La expresión de los impactos lo llevó a desarrollar lenguajes y símbolos que le permitieran comunicar sus experiencias con la tierra misma.

Las vivencias del binomio hombre-tierra representaron el fundamento a la primera forma de conocimiento, el sensorial. El hombre primitivo trató de explicarse los fenómenos naturales a través de sus sentidos. Por medio de la observación de los hechos sacó conclusiones que le fueron valederas para su época.

Hubo un día en que la materia tomó conciencia de sí misma y fue en ese en donde el hombre empezó a relacionar los fenómenos de su mundo alrededor. La magnitud de su universo circundante le produjo asombro y admiración. Sintió el deseo de dedicar su capacidad incipiente en conocer todo su entorno y desarrolló estrategias de conocimiento como los enunciados.

El hombre empezó a pensar y a relacionar por obra del asombro o admiración que las cosas a su alrededor le producían. Por medio de expresiones fantásticas plasmó su realidad. En su forma primitiva dio rienda suelta a su sentimiento y a su instinto. Todavía no tenía el rasgo de razón en forma fehaciente.

Aparece el mito como una forma de explicarse aquella realidad del binomio hombre-tierra y de ésta con la realidad universal. La mitología está conformada por el conjunto de relatos o vivencias fabulosas, conjugadas con expresiones fantásticas, que direccionaron al hombre en su estado inicial de cabeza pensante.

La fragilidad del hombre frente a los impactos de su entorno le produjo una mentalidad pesimista y temerosa. Fue así como se dedicó a fabricar instancias superiores en diferentes niveles jerárquicos y les atribuyó poderes y voluntad. Aparecieron los dioses personificados, representando fuerzas físicas y con capacidad de gobernar y ejercer autoridad. Estos dioses imponen temor y exigen tributo. Pero también premian a los que le son fieles.

El hombre en su ascenso a la fase racional decidió someter su sobrevivencia a sus propias capacidades. Así empezó la construcción de su gran civilización humana. Una magna obra plagada de aciertos y desaciertos. Hoy al comienzo del nuevo siglo, deberá hacer una reflexión que le permita edificar una sociedad más justa, fundamentada en la solidaridad y el respeto a las personas y en el reconocimiento de la diferencia.

Es el reto que todos tenemos. Trabajemos de la mano hacia él.

EL TIEMPO IMPLACABLE


En cualquier momento de nuestras vidas hemos tomado conciencia del tiempo que se nos escapa y que es apenas perceptible. La experiencia cotidiana nos dice que el paso del tiempo es irreversible, que no podemos volver atrás, que vemos como nuestros seres queridos y nosotros mismos, crecemos, envejecemos y morimos. No podemos volver atrás. No hay mecanismo posible que nos permita volver a vivir aquellos maravillosos años de nuestra infancia, y que nos haga volver con nosotros a todas aquellas personas que ya nos han abandonado.

La no comprensión de la dimensión del tiempo nos agobia y ante ese gran vacío en su comprensión nos sentimos confundidos y temerosos porque cada instante pertenece al pasado. Defiendo una tesis cuando defino el futuro: como el pasado del presente. Esto no es un mero juego de palabras. Quiero que compartamos esta definición

El supuesto de la irreversibilidad del paso del tiempo es uno de los supuestos más fundamentales para el hombre. La Ciencia moderna no ha contemplado el papel del tiempo. Siempre se ha dicho que esos hermosos edificios que son la Mecánica Newtoniana, la Relatividad de Einstein o la Mecánica Cuántica de Böhr, Schrödinger, Heisenberg, Dirac, etc podrían funcionar igual de bien independientemente del sentido en que fluyera el tiempo.

El hombre vive buscando descifrar el tiempo, Einstein habla del espacio tiempo. El universo se encuentra en una fase de expansión desde hace unos 14.000 millones de años. Una de las mayores paradojas de nuestra educación científica es que en muchos casos nos acercamos al estudio de los procesos naturales armados de todo nuestro bagaje técnico-matemático basado en las leyes del equilibrio y en los procesos reversibles.

Si queremos entender algo de cómo es este universo en el que estamos, hemos de tener en mente ideas relativas a desorden, azar, organización...es decir, de entropía.

La Segunda ley de la Termodinámica nos dice que la entropía, en cierto modo, el desorden del Universo debe aumentar, que todos los procesos que se den en él son irreversibles. Que poco a poco, el Universo se va a ir diluyendo en una especie de caldo homogéneo y uniforme en el que las irregularidades, discontinuidades, agregados se van a ir diluyendo hasta llegar a un estado de máxima entropía, de máximo desorden. Es la Muerte Térmica del Universo. He aquí como la dirección del tiempo viene marcada por una evolución desde un estado de menor a otro de mayor entropía.

Es a partir de la construcción del modelo del tiempo cuando el hombre comienza a construir su civilización estructurada en su finitud. La comprensión del tiempo por el hombre tiene forma finita. La ciencia deberá demostrar tal condición o no. El accionar del hombre en el tiempo lo circunscribe a estados de finitud y de cambio permanente. Parece que el tiempo nos acosa y nos cobra cada momento de la vida. El tiempo es implacable porque siempre cobra, para bien o para, quitando una parte de la vida. Todos vamos inexorablemente gastando nuestras vidas.

Sin embargo, no olvidemos lo que, con un cierto tono irónico, comentaba Jorge Luis Borges "cuando oigo decir que frente al problema de la naturaleza del tiempo se han hecho muchos avances en estos últimos cien años, no puedo dejar de pensar que esta respuesta es tan absurda como si respondiésemos que frente al problema de la naturaleza del espacio, se dijese que se han hecho muchos avances en estos últimos cien metros". 

EL HOMBRE PROCASTINADOR


Vive el hombre desarrollando estrategias para su avance en el universo y para ello genera permanentemente métodos que le permitan llegar a niveles de orden superior en su calidad de vida. Cada paso es medido en forma milimétrica y siempre calcula su rendimiento porque es capaz de determinar el riesgo-beneficio que representa cada uno de aquellos.

Anda siempre procurando el orden en su cotidianidad y en esto gasta gran parte de su vida, mientras que el universo tiende al caos. Gran paradoja en su propia conciencia.

El hombre es único porque tiene conciencia del deber y esto lo hace como el constructor del trabajo y de la laboriosidad. Mediante el trabajo ha logrado desarrollar la gran civilización humana con todos sus errores y aciertos; pero también se ha vuelto procastinador.

La procastinación corresponde a hombres que dejan a un lado responsabilidades y deberes y propenden por una postergación en su qué hacer y en sus actos. Consiste en evitar o postergar conscientemente lo que percibe como desagradable o incómodo. Así, la tendencia es a dilatar cotidianamente un determinado asunto porque le implica una molestia.

Muchas personas eligen evitar actividades de cualquier grado de importancia en su vida. Por ejemplo, un ejecutivo que aplaza a diario una reunión para evitar situaciones conflictivas o un estudiante universitario que, sistemáticamente posterga preparar sus exámenes.

Los patrones de procastinación caen en dos categorías: La primera tiene lugar cuando se postergan rutinas como limpiar la casa, pagar cuentas, regar el jardín y hay sensación de vivir en forma desorganizada. La segunda tiene lugar cuando se dilata la solución de problemas personales, como fumar en exceso, acabar con una relación sentimental destructiva, impedir el abuso por parte de otro. También posterga actividades recreativas en su tiempo libre: ir al cine, hacer vida social, jugar con los hijos.

Frente al cambio actual el hombre tiene que ir de la mano con él. Debe poner todo su empeño en una pronta solución de sus necesidades y problemas. Para ello debe emplear la estrategia de una adecuada relación son sus semejantes. El mundo requiere de personas que vayan más allá de la jugada. Personas emprendedoras que no se dejen amedrentar por las situaciones adversas.

El hombre tiene que volverse enemigo de ser un infeliz procastinador. 

12 de diciembre de 2011

YAQUES DE LA VIDA


El ser humano vive en los sinsabores de la modernidad.  Vive en la era de la alta tecnología, de la guerra de las galaxias, de las bombas atómicas, de los descubrimientos de la electrónica, la cultura de masas, la sociedad de consumo. Vive con la convicción de ser único y de ser capaz de desafiar en forma prepotente.

Necesita inventar una excentricidad personal, para resaltar una personalidad trivial, fundamentada en la “sociedad del mutuo elogio”, en donde la sensibilidad artificial y los valores vacuos son las características principales.  Una de las causas de esta situación, es la sociedad industrial de consumo heredada o más bien asimilada de los países altamente industrializados. Países que ostentan un gran poderío y una soberbia enfermiza.

El hombre actual está sumergido en una marea de informaciones, ocupaciones y preocupaciones.  El estilo y el ritmo de vida hacen de nosotros hombres constantemente atareados, acaparados y enajenados por los horarios, el trabajo, el desplazamiento de un lugar a otro, el reciclaje, la promoción, la familia, la casa, el presupuesto, los viajes, el automóvil, las obligaciones, las reuniones, el espectáculo. Trabajamos inconscientemente para un mundo que no nos pertenece, que es ajeno.

 Aquella es la vida inauténtica y es la única que no vale la pena vivir.  Y consecuentemente, no tenemos ni el ánimo, ni la capacidad, ni la paciencia para pensar de “veras” cuestiones tan importantes y tan determinantes en la vida de los hombres como lo es la educación y la ética, como es la del respeto por los demás y la de los valores. 

Para muchos esta vida de la inautenticidad es un hecho y es la única posibilidad que tienen los hombres para poder vivir.  Esto muestra, un modo de pensar de nuestra época la cual nos lleva a desinteresarnos por planteamientos y formas de vida constructiva, fundamentadas en la justicia y la equidad, en las que podríamos buscar una mayor autenticidad de la vida humana.

No hay que reducir nuestra vida a una serie de vivencias sin secuencia que se manifiestan en forma caótica, o a formas simples de abandono y desidia. Hay que construir una vida llena de pasión, de energía positiva, una vida en donde el conocimiento sea utilizado para bien de la humanidad, no para la destrucción.

Tienen las generaciones que nos suceden una responsabilidad y es la de tomarse el mundo porque con su interpretación, en su momento de la vida, tienen una concepción limpia de la sociedad a la que pertenecen.

Tienen las generaciones posteriores una responsabilidad y es la de entregar un mundo sano, sin guerras y sin armas que apunten a la vida.

Cree Usted que podamos darnos la mano y empezar a caminar el mundo?

APOPTOSIS DEL HOMBRE


En su desarrollo científico el hombre ha logrado descubrir que la célula misma puede producir en forma programada su muerte. Esto se ha denominado la apoptosis y es un proceso celular genéticamente controlado por el que las células inducen su propia muerte en respuesta a determinados estímulos. De ahí que frecuentemente se describa el proceso apoptótico como "suicidio celular" a la hora de definirlo conceptualmente.

La metaforización "suicidio celular" es doblemente significativa si consideramos que la muerte celular programada es un proceso irreversible. Lo distintivo de la apoptosis radica en el control que ejercen las células sobre su propio destino, cuando "deciden" seguir el camino apoptótico.

En condiciones normales la apoptosis constituye un mecanismo fundamental para el mantenimiento de la homeostasis del organismo. Pongamos un sencillo ejemplo: como respuesta frente a la agresión que supone la entrada de un microorganismo, las células encargadas de la defensa del organismo, las células del sistema inmune, son activadas. Dicha activación supondrá, entre otras cosas, la proliferación de aquellas células del sistema inmune capaces de parar de forma específica dicha agresión. Como resultado, buena parte de estas células, que en su momento eran necesarias, dejan entonces de serlo, iniciando muchas de ellas el proceso de muerte celular programada, en este caso inducido por la ausencia del estímulo agresor. En otras palabras, cuando una infección es controlada, gran parte de las células del sistema inmune que contribuyeron a atajar dicha infección, dejan de ser necesarias, siendo eliminado el excedente celular generado por apoptosis.

También ha aprendido el hombre a vivir permanentemente haciendo apoptosis con los congéneres de su misma especie. Ha logrado desarrollar todo una estrategia técnica y logística que le permita un exterminio, aparentemente controlado, de pueblos que defienden, en forma fanática, creencias y mitos que solo alimentan el ego de su propia cultura.

El mundo actual se mueve bajo una apoptosis controlada por intereses que giran en la vía contraria de la solidaridad y del respeto por la diferencia. Tiene cada ser humano una misión sobre la tierra  y su trascender no puede estar sometido a esa muerte programada. Es el momento de una revisión del actuar del hombre hacia el hombre.

Los estímulos agresores que comprometen la sana convivencia deberán ser revisados en beneficio de la vida misma del hombre, de su familia, de su trabajo. El hombre es el único capaz de transformar el instinto por la razón.

Hagamos una apoptosis de todos los mitos y creencias construidas para la destrucción misma del hombre.

Trabajemos por un hombre sabio, sobrio y prudente. 

1 de diciembre de 2011

EXPANSION DEL UNIVERSO


Tres científicos estadounidenses ganaron  el premio Nobel de Física 2011 por derrumbar una premisa fundamental de la astronomía y demostrar que de hecho la expansión del universo se está acelerando, no frenando.
Su descubrimiento creó una nueva perspectiva sobre el destino final del universo: un sitio de temperaturas superbajas y cielos negros que no se verán interrumpidos por la luz de las galaxias alejándose unas de otras a una velocidad increíble.
Desde hace décadas los físicos dan por sentado que la expansión del universo se estaba volviendo cada vez más lenta, lo que significaba que en miles de millones de años el universo se parecería al de la actualidad en muchos aspectos importantes.
Trabajando en equipos de investigación separados durante la década de 1990, Saul Perlmutter, Brian Schmidt y Adam Riess descubrieron que la luz emitida por más de 50 distantes supernovas era más débil de lo anticipado, indicio de que el universo crece a velocidad cada vez mayor.
La aceleración obedece a lo que los científicos llaman energía oscura, una fuerza cósmica que es uno de los grandes misterios del universo.
El descubrimiento que les hizo ganar el Premio Nobel implica entonces que el universo será cada vez más frío a medida que la materia se expande eternamente a través de distancias cada vez más vastas en el espacio, dijo Lars Bergstrom, secretario del comité de Física de la Real Academia Sueca de Ciencias.
Dijo que las galaxias que están a 3 millones de años luz de la Tierra se mueven a una velocidad de alrededor de 70 kilómetros por segundo (44 millas por segundo). Las galaxias que están a 6 millones de años luz de distancia se mueven el doble de rápido.
Su investigación implica que en miles de millones de años, el universo se convertirá en "un lugar muy, muy grande, pero muy frío y solitario", dijo Charles Blue, portavoz del Instituto Estadounidense de Física.
En referencia a la teoría del "Big Bang" (la Gran Explosión), el nuevo destino del universo ha sido llamado el "Big Rip" (Gran Desgarramiento o Teoría de la Expansión Eterna) para indicar cómo las galaxias acabarán desgarradas, dijo.
Las galaxias acabarán volando tan rápido que la luz no podrá viajar a través del universo hasta observadores distantes como ocurre ahora, por lo que el cielo se verá absolutamente negro, dijo.
"Desde hace casi un siglo se sabe que el universo se expande como consecuencia de la Gran Explosión (Big Bang) hace unos 14.000 millones de años", dijo la Academia en una declaración. "Empero, el descubrimiento de que esta expansión se está acelerando es sobresaliente. Si la expansión continúa acelerándose, el universo terminará siendo hielo", agregó.

18 de noviembre de 2011

ENVEJECIMIENTO Y RADICALES LIBRES

El mundo actual vive a expensas de un alto desarrollo tecnológico y en forma paradójica vive en medio de la pobreza y en precarias condiciones socio económicas. Sufre además, de grandes perturbaciones en el entorno ambiental. Constantemente la ciencia está descubriendo nuevos fenómenos que perturban el equilibrio hombre naturaleza que preocupan, desde el punto de vista, de la salud pública y de la salud mental.

Algunos de los fenómenos estudiados corresponden a la ionización positiva, la contaminación electromagnética y los radicales libres. También en forma permanente la ciencia busca métodos y estrategias para contrarrestar su agresiva acción.

La ionización (positiva y negativa) surge a partir de fenómenos naturales y su efecto es bien conocido desde la antigüedad. La concentración de iones positivos, nocivos para la salud humana, se ha venido incrementando en los últimos tiempos como consecuencia del desarrollo tecnológico de la humanidad.

De igual manera, el uso y el abuso de la energía electromagnética (sin la cual ya no es posible concebir nuestra actual civilización) han generado otra serie de problemas de salud pública y de salud ocupacional en lo que se conoce como polución o contaminación electromagnética, debida al funcionamiento de máquinas y electrodomésticos, y que tiene el agravante de ser, además, un enemigo silencioso e invisible. 

También como producto de nuestros hábitos alimenticios y la incorporación de la química a la industria alimenticia, ha aparecido otro fenómeno, de particular agresividad, conocido como los radicales libres los cuales, adicionalmente, se ven influenciados por la inducción de cargas positivas sobre el organismo.

Que es la ionizacion del aire?.Se aplica este término a las moléculas del aire que contienen pequeñas cargas eléctricas (positivas o negativas), fenómeno que se da normalmente en el aire que respiramos. Tales moléculas cargadas de electricidad se llaman IONES. Hay pues iones positivos y negativos, y están naturalmente en una proporción de cinco a cuatro en una atmósfera equilibrada. En las ciudades hay un exceso de iones positivos, mientras que en el campo y en las sierras abundan los negativos.

Estudios recientes demuestran que los iones positivos y los radicales libres tienen gran incidencia en el proceso de envejecimiento. Entre los muchos trastornos orgánicos que los investigadores han podido relacionar con el exceso de iones positivos (+) se destacan los dolores corporales, las jaquecas acompañadas de náuseas, las contracciones nerviosas de los ojos con irritación de los mismos, la fatiga desmesurada, los desvanecimientos, las dificultades respiratorias, las alergias y asmas, los problemas cardíacos y circulatorios, la baja presión sanguínea, la pérdida de reflejos, la mayor sensibilidad al dolor, las inflamaciones, las hemorragias, las embolias pulmonares, las trombosis, y la hipersecreción de serotonina (hormona del estrés), entre otros, con todas las consecuencias y problemas que de ellos se derivan.

Los iones influyen notablemente en nuestros procesos biológicos y psíquicos. La ionización del aire es fundamental en la creación y mantenimiento de la vida en la Tierra. El desequilibrio iónico del aire hacia un exceso de iones positivos es perjudicial para las plantas los animales y el ser humano. Todas las personas, en mayor o menor grado, nos sentimos afectados por el desequilibrio que nos provoca afecciones tales como dolor de cabeza, tendencia a la depresión, irritabilidad, insomnio y otros malestares. El perjudicial exceso de iones positivos se da normalmente en las ciudades, a causa de la contaminación atmosférica que destruye los iones negativos.

Como estrategia de vida sana debemos permanentemente movernos entre el ambiente de la ciudad y el ambiente del campo. Una programación en familia es una verdadera estrategia para frenar el proceso de envejecimiento al cual estamos sometidos inexorablemente.

ORIGEN DEL PENSAMIENTO


Para comprender el origen del proceso del pensamiento es necesario partir del concepto del binomio hombre-tierra. Primero fue el hombre como producto de la manifestación del impacto que le producía su medio ambiente o entorno. La expresión de los impactos lo llevó a desarrollar lenguajes y símbolos que le permitieran comunicar sus experiencias con la tierra misma.

Las vivencias del binomio hombre-tierra representaron el fundamento a la primera forma de conocimiento, el sensorial. El hombre primitivo trató de explicarse los fenómenos naturales a través de sus sentidos. Por medio de la observación de los hechos sacó conclusiones que le fueron valederas para su época.

Hubo un día en que la materia tomó conciencia de sí misma y fue en ese en donde el hombre empezó a relacionar los fenómenos de su mundo alrededor. La magnitud de su universo circundante le produjo asombro y admiración. Sintió el deseo de dedicar su capacidad incipiente en conocer todo su entorno y desarrolló estrategias de conocimiento como los enunciados.

El hombre empezó a pensar y a relacionar por obra del asombro o admiración que las cosas a su alrededor le producían. Por medio de expresiones fantásticas plasmó su realidad. En su forma primitiva dio rienda suelta a su sentimiento y a su instinto. Todavía no tenía el rasgo de razón en forma fehaciente.

Aparece el mito como una forma de explicarse aquella realidad del binomio hombre-tierra y de ésta con la realidad universal. La mitología está conformada por el conjunto de relatos o vivencias fabulosas, conjugadas con expresiones fantásticas, que direccionaron al hombre en su estado inicial de cabeza pensante.

La fragilidad del hombre frente a los impactos de su entorno le produjo una mentalidad pesimista y temerosa. Fue así como se dedicó a fabricar instancias superiores en diferentes niveles jerárquicos y les atribuyó poderes y voluntad. Aparecieron los dioses personificados, representando fuerzas físicas y con capacidad de gobernar y ejercer autoridad. Estos dioses imponen temor y exigen tributo. Pero también premian a los que le son fieles.

El hombre en su ascenso a la fase racional decidió someter su sobrevivencia a sus propias capacidades. Así empezó la construcción de su gran civilización humana. Una magna obra plagada de aciertos y desaciertos. Hoy al comienzo del nuevo siglo, deberá hacer una reflexión que le permita edificar una sociedad más justa, fundamentada en la solidaridad y el respeto a las personas y en el reconocimiento de la diferencia.

Es el reto que todos tenemos. Trabajemos de la mano hacia él.

16 de noviembre de 2011

LA GENERACION DE LA INTERACTIVIDAD


No hace mucho tiempo el mundo era un lugar más predecible de lo que es hoy en día. Todavía se podía aspirar a que una organización fuese más competitiva sobre la base de una división horizontal del trabajo y vertical de las decisiones.

En la época actual las organizaciones tienden a ser organizaciones de conocimiento. La idea de la organización capaz de aprender nos exige abandonar los viejos paradigmas de liderazgo y estructurar aquellos que tengan que ver con “aprender a aprender en conjunto”.

El desarrollo científico y tecnológico de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del siglo XXI está caracterizado por la aparición de una generación llamada de la posmodernidad que comparte un entorno interactivo. Utiliza la tecnología de punta para comunicarse, entre aquella se puede mencionar el fax, el correo electrónico, el chat, los vídeo juegos, etc. En otras palabras, comparte el mundo a través de las relaciones con la máquina.

Alvin Toffler en su obra la Tercera Ola se refiere a las tres fases que han caracterizado el desarrollo del hombre en su proceso histórico. La primera, la agrícola permitió al hombre el inicio de su gran civilización. La segunda, la industrial permitió al hombre el desarrollo masivo de bienes y servicios. La tercera, etapa que apenas comienza, la tecnetrónica, que ha de permitir al hombre moverse en el universo a través de un entorno digital, de un entorno virtual en donde la máquina es su centro de acción.

Hoy, al comienzo de la nueva era, la de la Tecnetrónica hace aparición, a partir de los años 80, una generación que construye su propio entorno a través de los instrumentos que le proporciona el desarrollo tecnológico derivado de la investigación aplicada. Aparece un nuevo tipo de organización, la inteligente, fundamentada en el trabajo en equipo, en sus jóvenes integrantes que funcionan maravillosamente, se profesan confianza, complementan mutuamente sus virtudes y producen resultados extraordinarios.

Esta generación ha tomado las riendas del mundo y los defensores de la metodología de la fase industrial se niegan a aceptarlo. Esta generación ha sido llamada: la generación de la cultura interactiva o Generación Net porque se comunica a través de los computadores, por medio de las vídeo conferencias, chats, correo electrónico, vídeo juegos, entre otros. Está surgiendo una nueva generación que cambiará al mundo como nunca antes.

La Generación de la Cultura Interactiva ha crecido rodeada de medios digitales. Los hogares, las escuelas, las fábricas y las oficinas tienen todos computadores, y son corrientes tecnologías digitales como cámaras, videojuegos, blogs, repositorios, wikies. Estos nuevos medios tienden a conectarse cada vez más entre sí a través de Internet, una red de redes en proceso de expansión. Hoy en día los jóvenes están tan inmersos en el mundo de los bits que piensan que todo forma parte del paisaje natural.

Por primera vez en la historia, saben más que sus padres sobre una innovación esencial para la sociedad, y se sienten más a gusto con ella que sus progenitores. Y justamente mediante el uso de los medios digitales, La Generación de la Cultura interactiva, desarrollará e impondrá su cultura al resto de la sociedad. Estos jóvenes son una fuerza de transformación social ya que están aprendiendo, jugando, comunicándose, trabajando y creando comunidades de modos muy distintos de los que utilizaron sus padres. Queda el problema de cómo  integrar sus percepciones.

Las madres y los padres se aterran ante el desafío que implica criar jóvenes seguros de sí, conocedores del mundo digital y conectado con él, que saben más sobre tecnología que ellos. Pocos padres saben con exactitud qué hacen sus hijos en el ciberespacio. En las escuelas, los funcionarios están tratando de afrontar el hecho de tener estudiantes que muchas veces saben más sobre cibertemas y sobre nuevos métodos de aprendizaje que sus maestros.

13 de noviembre de 2011

ERRADICANDO UN VIRUS LLAMADO DOGMA

Los seres humanos tienden a asociarse, tanto personal como ideológicamente. Se inculcan ideas y tradiciones en las nuevas generaciones, creando con el tiempo la sensación de una certeza, vaga y difusa, que no debe ser cuestionada. Ha nacido el dogma.
Investigaciones recientes permiten abordar la religión como un fenómeno socio-cultural con un importante papel en el desarrollo de la especie humana. A grandes rasgos, se defiende la tesis que la creencia en un ser sobrenatural conlleva ventajas evolutivas en términos de supervivencia. Fascinarse por las causas de los fenómenos tiene valor en tales términos, pues saber, por ejemplo, por qué una roca se despeña por la ladera de una montaña, casi aplastando su caravana de bueyes, brindaría a nuestros ancestros la posibilidad de eludir el peligro la próxima vez.

Existe una explicación en términos evolutivos para la creencia en seres sobrenaturales, esto es, la fe. Más aún, también disponemos de una descripción antropológica para la difusión de tal fe, es decir, el conocido fenómeno de la religión. Resulta que "una pequeña proporción de creencias mínimamente antiintuitivas confiere al relato una ventaja mnemotécnica sobre relatos con ninguna creencia de esta índole o con demasiadas"

Pues bien, permítanme que afirme lo siguiente: defiendo la tesis, basada en consideraciones del tipo esgrimidas, según la cual la pertenencia a un determinado código de conducta, una moral o ética, favorece la supervivencia. Muy sencillo: la elaboración de una norma consensuada fomenta la cohesión del grupo, que se desintegraría si cada individuo obrase de manera egoísta. Más aún, las personas exhiben propensión a confiar en personas relevantes para ellas. Así, por ejemplo, los bebés confían ciegamente en la bondad de sus padres a la hora de realizar cualquier acción. Otra muestra más de supervivencia: si los bebés obraran de manera descuidada sin control paterno alguno, la vida de dichos bebés estaría en peligro con demasiada frecuencia. Siguiendo con el razonamiento, si esta confianza en una especie de 'líder' o 'guía' se aplica a la humanidad en su conjunto, no es de extrañar que la historia de las civilizaciones esté plagada de seres sobrenaturales cuya 'misión' es velar por nuestra seguridad (y cuando tal seguridad queda en entredicho, se atribuye a un 'castigo' por falta de respeto hacia el ser sobrenatural de turno).

No se engañen. Circula desde los albores de la Humanidad el credo que la 'moral' es de naturaleza divina. "Si no hay nada [por encima de las personas] que ejerza de juez de las acciones humanas, cada cual hace lo que quiere y la vida es un caos", oigo asiduamente. Esta postura es descaradamente simplista, peligrosamente conformista y, me atrevería a añadir, con todos los respetos, sencillamente cobarde.

No me malinterpreten. Critico la creencia que el ser humano es incapaz de construir su propio propósito en la vida, de dar un sentido a su existencia, sin ayuda sobrenatural. Si alguien se siente aliviado creyendo que las dificultades, que las hay, de la vida se compensarán en una supuesta vida eterna, que obre libremente. Huelga decir que no comparto esta visión, pero al menos hallo cierto sentido en ella (reconforta la esperanza en una vida mejor, si bien nunca recomendaría falsas esperanzas). Muy diferente, y es éste el problema, es adoptar una posición sumisa en la cual el comportamiento humano se subordina a reglas sobrenaturales, con el temor de una represalia en caso de violarlas.

No. Esto último no puedo, ni debo, tolerarlo. La moral es genuinamente humana. Las reglas que construimos en nuestras sociedades sirven, bien empleadas, para mantener la cohesión de la comunidad. Depende de nosotros conseguir y labrar un mundo mejor. Cierto es que he de respetar a las personas con posturas diferentes a la mía, lo que no implica, de ninguna manera, que no critique abierta y enérgicamente el error a toda referencia a lo sobrenatural como guía de las personas.

"¿Qué tienen, pues, de malo las escuelas de fe?", preguntaba. Sencillamente la idea de indoctrinar a sus alumnos con creencias obsoletas, anacrónicas y carentes de toda actitud crítica. Eduquen a sus hijos y alumnos con valores que permitan la convivencia pacífica, pero no caigan en el error de imponer sus creencias, mucho menos aún de aplicar tales creencias en ámbitos que ya no les corresponden. Si estos alumnos descubrieren por ellos mismos la fe, cualquiera su tipo, respetados serán, pero en tal caso la hubieren hecho propia, no simplemente heredado.
Pedro Naranjo Pérez. http://www.redcientifica.com/erradicando_un_virus_llamado_dogma.php