SOMOS POLVO DE ESTRELLAS

SOMOS POLVO DE ESTRELLAS

22 de noviembre de 2014

COSAS QUE LA GENTE MENTALMENTE FUERTE NO HACE

Las cosas que hacemos no (siempre) son las que marcan una diferencia en nuestras vidas; es frecuente que las cosas que evitamos realizar son las que causan el mayor impacto.

Vivir en el pasado
Individuos mentalmente fuertes se centran en el momento presente y en el futuro próximo. Ellos entienden que el pasado esta fuera de su alcance y que el futuro lejano es demasiado impredecible como para tenerlo en cuenta.

Permanecer en la zona de confort
La zona de confort es un lugar peligroso, un oscuro abismo donde cualquiera que permanece allí por mucho tiempo se termina perdiendo. Mantenerse dentro de la zona de confort es renunciar a la vida.

Omitir las opiniones de los demás
Sólo los necios creen ser suficientemente buenos en todos los aspectos. Cuando se trata de una lluvia de ideas, éstas pueden ser tan forzadas como capturadas. Una buena idea es una buena idea, independientemente de si se me ocurrió a mí o no. No dejes que tu ego saque lo mejor de ti; si alguien te ofrece un consejo, tómalo.

Evitar el cambio
Lo que la gente mentalmente fuerte entiende y los demás, no es que el cambio es inevitable. No tiene sentido tratar de evitar lo inevitable. Por lo tanto, tratar de evitar el cambio no tiene sentido; es una mera pérdida de tiempo y energía.

Mantener una mente cerrada
Uno nunca sabe todo. Incluso las cosas que uno cree saber, posiblemente no sean totalmente verdaderas. Si uno mantiene una mente cerrada, uno se impide a sí mismo aprender nuevas cosas. Si dejas de aprender, dejas de vivir.

Dejar que los demás tomen decisiones por ellos
Solo usted debe tomar sus propias decisiones; no podemos permitir que otros las tomen por nosotros. Todo lo que esto hace es trasladar la responsabilidad de uno hacia otra persona, pero al final quien termina fracasando es uno mismo.

Ponerse celoso por el éxito de los otros
Uno debería ponerse feliz cuando los demás tienen éxito. Si ellos pueden lograrlo, uno también puede. El éxito de los demás no significa, de ninguna manera, que se disminuyen las probabilidades de que usted tenga éxito. En todo caso, esto nos debe motivar para seguir empujando hacia adelante y, así, conseguir el éxito.

Pensar en las posibilidades de fracaso
Nuestros pensamientos controlan nuestra perspectiva; nuestra perspectiva controla nuestro éxito. La gente mentalmente fuerte entiende esto y lo usa a su favor. Siempre existe la posibilidad de fracasar, pero mientras existe la chance de triunfar, vale la pena hacer el esfuerzo.



Sentir pena por sí mismos
Cosas malas siempre suceden. La vida puede ser muy dura. La gente se lastima; otros mueren. La vida no es todo color de rosa. Uno se caerá del caballo una y otra vez. La cuestión es si uno es lo suficientemente fuerte como para volver a levantarse.

Tratar de complacer a la gente
Un trabajo bien hecho es un trabajo bien hecho, sin importar quién esté juzgando el producto final. Uno no puede complacer a todo el mundo, pero siempre podemos hacer nuestro mayor esfuerzo.

Culparse a sí mismos por cosas que están fuera de su control
La gente mentalmente fuerte sabe qué cosas puede controlar, y sabe lo que no puede controlar, y por eso, evita pensar en lo que escapa de sus manos.

Ser impaciente
La paciencia no es solo una virtud; es “LA” virtud. La mayoría de la gente no fracasa porque no es lo suficientemente buena o porque es incapaz de triunfar. Esa gente falla porque es impaciente y se rinde antes de tiempo.

Ser malentendido
La comunicación es clave para que cualquier sistema funcione correctamente. Cuando se trata de personas, las cosas se tornan un poco más difíciles. No es suficiente solo con entregar la información; si los oyentes no te entienden, el mensaje no se recibirá correctamente. La gente mentalmente fuerte realiza su mayor esfuerzo por ser entendida, y además, tiene la paciencia necesaria para aclarar cualquier malentendido.

Sentir que los demás están en deuda contigo
Nadie te debe nada en la vida. Uno nace; lo que resta depende de nosotros mismos. La vida no nos debe nada. Los demás no nos deben nada. Si uno quiere conseguir algo en la vida, solo te lo debes a ti mismo; está en uno salir a buscarlo. En la vida, no existen las limosnas.

Repetir los mismos errores
Comete un error una vez, está bien. Comete el mismo error dos veces… no esta tan bien. Comete el mismo error por tercera vez, deberías considerar alejarte del alcohol y las drogas. Tú eres estúpido o estás bajo los efectos de la droga.

Ceder ante sus miedos
El mundo puede ser un lugar escalofriante. Hay cosas que nos asustan y tenemos razón en tener miedo, pero la mayoría de nuestros miedos son ilógicos. Si sabes que quieres probar algo, pruébalo. Si tienes miedo, entiende que tener miedo al fracaso significa que tener éxito es muy importante para ti.

Actuar sin pensar
La gente mentalmente fuerte sabe que no debe apresurar sus decisiones. Si tienes el tiempo para reflexionar sobre algo y cubrir todos sus aspectos, entonces hazlo. No hacerlo es pura pereza.

Rechazar la ayuda de otros
Tú no eres Superman; no puedes hacer todo. Incluso si pudieras, ¿por qué lo harías? Si otros te ofrecen su ayuda, acéptala. Sé social. Escucha las ideas de los demás y observa cómo ellos actúan. Puedes aprender algo. Si no, tú puedes enseñarles algo y hacer lo que los humanos solemos hacer: sociabilizar.

Tirar la toalla (rendirse)
La mayor debilidad de los humanos es rendirse –poner un punto final, tirar la toalla–. Las personas mentalmente fuertes realizan las cosas de cierta manera. Solo haz las cosas que son importantes para ti; olvídate de lo que no te importa. Si son importantes para ti, persíguelas hasta tener éxito. Sin excepciones.


Gustavo Aldunate

http://www.elmostrador.cl/vida-en-linea/2014/09/04/20-cosas-que-la-gente-mentalmente-fuerte-no-hace/

3 de noviembre de 2014

LA ÉTICA EN LA IMPRESIÓN 3D

“La ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados pero el manejo humano de sus avances preocupa a los hombres de bien. La ética debe estar a la par con los adelantos científicos.” (Pérez, Ramiro. Una ética para el hombre. 2011)

El conjunto de la humanidad se encuentra al borde de una revolución médica, asegura el director científico del laboratorio '3D Bioprinting Solutions', Vladímir Mirónov, adelantado que el primer órgano humano podría imprimirse en 2015.

La posibilidad de que en el mundo no haya en el futuro más personas que sufran discapacidades porque para ellas se impriman órganos en bioimpresoras 3D no es ciencia ficción. El director científico del laboratorio '3D Bioprinting Solutions', Vladímir Mirónov, promete que el primer órgano humano será impreso el 15 de marzo de 2015, según el diario “Komsomólskaya Pravda”

Mirónov confesó que el primer órgano que será impreso en 3D será la glándula tiroides, porque "es muy simple: por un lado tenemos la entrada arterial, por el otro la salida venosa y entre ellas un tejido celular". "La parte más difícil será demostrar que funciona en un organismo vivo", admitió.

El científico ruso adelantó que se hará un experimento con un ratón. Para realizar el estudio los científicos primero prevén exponer a la tiroides con yodo radiactivo y, como consecuencia, el nivel de hormonas en el cuerpo se reducirá drásticamente. Tras realizar el trasplante impreso, los investigadores tendrán que comprobar si el nivel hormonal vuelve a la normalidad. Una respuesta positiva, explica Mironov, significará que el trasplante funciona bien.

No obstante, Mironov destacó que es mucho más importante intentar imprimir un hígado. Según él, hoy en día nadie muere de enfermedades de tiroides, pero las dolencias del hígado cuestan cada día muchas vidas humanas.

El científico promete que pretenden imprimir el primer riñón en 2018. "Si vamos a imprimir con éxito la tiroides, hacer lo mismo con el riñón será solo cuestión de tiempo", asegura. 

http://actualidad.rt.com/ciencias/view/145658-rusia-revolucion-tecnologica-organos-bioimpresion

17 de octubre de 2014

EXPRESIÓN ORAL EN DIMINUTIVOS

El lenguaje permite al hombre la transmisión de sus experiencias cotidianas. A través de él puede comunicar sus ideas, pasiones y creencias. Esta invención humana ha dado lugar a la aparición de idiomas y dialectos en todas las culturas del mundo. Desde su pensamiento, el hombre ha logrado ordenar su base de conceptualización de su entorno inmediato.

Derivado de la necesidad de hacer conocer las experiencias de su cotidianeidad, también ha creado la escritura. Lenguaje y escritura como un camino del ascenso del hombre. Hoy en la contemporaneidad es artífice de formas tecnológicas de comunicación, como las redes sociales, que lo llevan más allá de sus propias fronteras. La tecnología acerca al hombre a través de la máquina pero a la vez la aleja del calor de lo humano.

Las diferentes alternativas de expresión caracterizan el comportamiento en cada relación social que se desarrolla. Se observa en la actualidad un paso fundamental en la evolución del conocimiento del ser. La ciencia nos presenta la “neuro lingüística” como la disciplina que analiza los métodos del cerebro para generar la comprensión, la generación y la identificación del lenguaje, tanto hablado como escrito.

Una de las partes, objeto de estudio, es el de la profundización en el lenguaje de los gestos humanos y las inflexiones que producen éstos en el proceso de comunicación. La articulación de palabras y de gestos produce un efecto importante en la transmisión de mensajes de comunicación directa entre los seres pensantes.

Es común observar en muchas personas una forma de expresión utilizando palabras en diminutivo con resultados sorprendentes en la persona receptora. Esta estrategia genera una línea de transmisión directa con el otro. Es como un “bajarse de nivel” de pensamiento y equipararse con el nivel de su semejante. Esta condición produce un efecto de acercamiento entre posiciones humanas.

La neurolingüística busca construir el modelo formal y dinámico de cómo funciona la mente y la percepción humana. Con base en este conocimiento es posible identificar las estrategias internas que utilizan las personas de éxito, aprenderlas y enseñarlas a otros.

Desde la arrogancia del ser o desde su humildad es posible construir multitud de posibilidades de acercamiento o de rechazo. Todo depende del lado en que nos situemos.

Una expresión sutil, en diminutivo, produce un gran efecto de acercamiento. Una posición en lenguaje de comunicación imperativo puede inducir un rechazo o una frontera en la transmisión de un mensaje desde lo humano.

La resultante de una comunicación en diminutivo (me da un tintico), parece producir efectos positivos y de influencia en el otro y esto se traduce en un comportamiento más flexible y adaptable a la condición humana.

El tono de voz empleada y el estilo de comunicación que se utilice, determina fundamentalmente una disposición a la colaboración y a la ayuda. El ímpetu de las palabras y la dureza de las expresiones parece que dificulta la solución de las situaciones de la vida. Por eso las generaciones actuales crean su propia forma de comunicación y de expresión con sus semejantes. Ellas defienden su lenguaje único para la interrelación humana.

Desde lo expuesto, ese “bajarse de nivel de pensamiento” genera una disposición general para recibir y asimilar gestos y actuaciones y esto puede determinarse como una estrategia para generar y promover el diálogo.

La construcción de modelos generales de comportamiento, empieza desde el poder de la palabra y desde el grado de influencia de esta en los demás. Somos lenguaje y conciencia, somos expresión permanente de la realidad.

Sólo el hombre puede dirigirse hacia estados de comprensión o hacia estados de caos y de confusión.

25 de septiembre de 2014

EXISTENCIA DEL SER

Aprender de la existencia conlleva situaciones de éxito y de fracaso. La condición humana circunscribe cada momento, de su actuar, en el desánimo o en la esperanza y construye un mundo fundamentado en lo que logra cotidianamente.

Existir es vivir, es estar en contacto conciente con el mundo. Los valores del hombre, como sujeto de cultura, imprimen carácter al comportamiento humano y le determinan su rumbo.

El ser humano en su ascenso a estados superiores, busca llegar a ser lo que verdaderamente le corresponde hacer. Esta condición le produce incertidumbre permanente frente a la vida misma porque en aquella búsqueda gasta su energía hasta el logro de aquella compensación.

El camino de la existencia marca el destino de las generaciones y exige a aquellas una cuenta constructiva en beneficio social.  Se vive en permanente preocupación por el aumento del progreso humano y del desarrollo de los pueblos, pero se suprimen garantías del pensamiento en aras del avance del conocimiento.

Todo elemento que retarde la comprensión al hombre, le produce angustia existencial. Esta estigmatiza el desempeño de la acción y compromete el logro de su propio beneficio. El existencialismo postula que son los seres humanos, en forma individual, los que crean el significado y la esencia de sus vidas. La corriente, de manera general, destaca el hecho de la libertad y la temporalidad del hombre, de su existencia en el mundo más que de su supuesta esencia profunda.

Carente de futuro, de acción y de desempeño, el mismo hombre se hunde en su propio destino y llora desde allí. Sólo le queda la búsqueda de estrategias para suprimir todo aquello que le ata y le compromete su libertad para que pueda volar, libre desde su existencia, hacia caminos de comprensión y de vivencias gratificantes que le supriman su propia angustia existencial.

El danés Soren Kierkegaard, profundamente religioso y considerado como el padre del existencialismo, manifestaba que es crucial para el espíritu reconocer que uno tiene miedo no sólo de objetos específicos sino también un sentimiento de aprehensión general, que llamó temor. Para Kierkegaard, el principal antecedente del existencialismo, la existencia es ante todo un existente: el existente humano. El temor enfrenta la carencia de estados de ánimo proactivos y este determina al hombre que sufre su propia depresión existencial.


Desde el portal de su conciencia, el hombre debe trascender a situaciones de comprensión de la existencia humana y ayudar, desde su capacidad, al manejo de la angustia existencial  del la humanidad.

16 de septiembre de 2014

EL ABRAZO DE MI ASESINO

Con el sol golpeándome de lleno me era imposible ver el rostro del hombre que grabaría mi ejecución. Vestía totalmente de negro, como el verdugo, pero al contrario que este no cubría su cara con ningún turbante.

Pese a que traté varias veces de desentrañar sus facciones y de buscar el contacto de sus ojos con los míos, no logré más que adivinar una barba poblada y una nariz aguileña. No dejaba de dar órdenes a mi ejecutor con muy malos modos, como un director de cine atribulado. Recé para que fuera rápido y para no sentir el filo del cuchillo rebanándome el gaznate. Me aterraba eso, más que la propia muerte.

A pesar de estar drogado, había vomitado de camino al improvisado patíbulo, un alto en mitad de un pedregal, lo que había enfurecido al cámara, más preocupado de que el retraso al cambiarme le robara la luz de la mañana. Contemplaba todo como un espectador narcotizado, con la esperanza de que no fuera más que un sueño. Sin embargo, mi conciencia no estaba adormecida. Andrew Bowley, de 42 años. Nacido en Birmingham.

Un año y medio atrás, los milicianos del Estado Islámico me secuestraron en la aldea Siria en la que trabajaba como cooperante, prestando auxilio médico a la castigada población local. Nunca pensé que aquello fuera a ocurrir. De haberlo sabido, habría huido de allí sin dudarlo. Nunca fui un héroe. Había oído hablar de la crueldad de los yihadistas del IS, pero por entonces aún no habían grabado ninguna decapitación, mostrando al mundo toda su barbarie.

Con la poca lucidez que me dejaban los sentidos, recordé las noches en España con Aurora. Su cuerpo desnudo y su piel cubierta por la sal. Su olor salvaje y la brisa del mar meciendo su cuerpo con el mío. Sus gemidos y el olor a vino. También la despedida, justo antes de partir hacia Damasco. Apenas unas lágrimas llenas de promesas.

Maldije mi suerte. Tenía miedo de que ese cuchillo fuera demasiado pequeño como para errar al cortarme de cuajo la cabeza. También temía que fuera su primera vez. Quería morir rápido. No sabía si iba a gritar o a implorar clemencia. No sabía para quién sería mi último pensamiento. Quizá para Aurora, quizá para mis padres. Quizá no hubiera un último pensamiento sino solo pánico. A pesar de las drogas, mi corazón latía desbocado, lo notaba palpitando casi en mi garganta.

Pensé en que el hombre que me iba a matar pudo haber sido compañero mío en el colegio. En que pudimos habernos cruzado alguna vez por las calles de Birmingham. Centenares de yihadistas eran de origen británico. Se habían criado con nosotros, compartiendo los juegos infantiles en el parque. Siempre me habían extrañado sus madres. Tapadas con el velo, con ropas negras de otro siglo, parecían congeladas en el tiempo de no ser por las zapatillas deportivas que calzaban.

No se relacionaban con nadie y solo hablaban entre ellas, a pesar de que los mejores amigos de sus hijos fueran blancos. Con el tiempo, ellos también dejaron de hablarnos y solo se les veía en grupos, apartados del resto de la clase. El sueño de la integración se había evaporado con escasas excepciones, pese a todos los beneficios sociales de que disfrutaban sus familias.
Quizá incluso llegué a compartir un abrazo con mi asesino en las gradas del Villa Park, celebrando un gol del otro gran amor de mi vida, el Aston Villa, y compartimos unas pintas tras el partido en algún pub.

El piloto rojo de la cámara se encendió. El verdugo levantó mi cabeza y se pegó a mi espalda. Sentí su aliento. Me oriné sin remedio en cuanto me tocó. Era la tercera vez.

A una orden, puso el cuchillo en mi cuello. No grité. Ese hijo de puta iba a acabar conmigo.

-Hazlo ya, supliqué en un susurro imperceptible.

Nunca pensé que moriría bajo un sol radiante. Sentí el filo en la piel. Debí casarme con Aurora y tener hijos. Me arrepentí de no dejar nada tras de mí, un legado.

No era mi hora. Duró un par de segundos.

 (En memoria de David Cawthorne Haines, cooperante ejecutado por el “estado islámico” y de todas las víctimas de la barbarie).

Por HUMBERTO MONTERO. Publicado el 16 de septiembre de 2014

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/E/el_abrazo_de_mi_asesino/el_abrazo_de_mi_asesino.asp

14 de agosto de 2014

PLASTICIDAD CEREBRAL

Las teorías que determinan al hombre desde su comienzo, en la evolución, y a través de su desarrollo histórico, están siendo reemplazadas por los descubrimientos de una nueva disciplina llamada la “neurociencia”. Esta disciplina está entrando al cerebro humano para comprender su comportamiento y entender el complejo entramado neuronal, base del proceso de aprendizaje y de la conducta.

Las altas funciones cognitivas están siendo explicadas desde el punto de vista de la forma de actuar de unas sustancias químicas denominadas neurotransmisores, responsables de los fenómenos eléctricos del cerebro.

Hoy la ciencia ha llegado a observar que cuando se estimulan ciertas áreas del cerebro con mini impulsos eléctricos se produce un “deseo” de alzar la mano y pegar un golpe. Aquí puede radicar el comportamiento agresivo y violento de los humanos. Estamos abriendo una nueva brecha para explicar la violencia en el mundo y que podrá ser abolida mediante un tratamiento o esquema terapéutico.

Se sabe también que las áreas cerebrales están interconectadas y que se generan diferentes circuitos que permiten la actuación del ser. Esto determinará la redimensión de la dualidad ontológica del hombre, su mundo de lo sensible y su mundo de lo racional.

Estas comprobaciones desvirtúan la teoría del ser, estructurada a partir de sus elementos inherentes, cuerpo y alma. Todo parece ser derivado de un engranaje neuronal y de áreas de estimulación que llevan al cerebro a generar una forma particular de comportamiento y de conducta en el ser.

Puedo afirmar hoy, que la vida está producida por una serie de relaciones interdinámicas entre la materia y la energía y dichas relaciones regulan y configuran la condición de lo humano. Es aquí donde entra la dimensión ética, derivada del hombre como constructor de cultura. Las áreas culturales desarrolladas por el hombre son: ciencia, religión, arte y moral. Estas le han permitido alcanzar el nivel de desarrollo de su civilización.

Si la unidad fundamental de la vida es la célula, como nos lo enseñaban en bachillerato, hoy la ciencia se ha entrado en ella hasta sus más profundos recónditos. La célula nerviosa produce una corriente eléctrica que se transmite a lo largo del sistema y permite estímulos que llegan al cerebro. Este órgano genera una respuesta inmediata.

La actitud cambiante del cerebro frente a todos los estímulos que le llegan genera lo que se denomina “plasticidad cerebral”, o sea la capacidad de amoldarse a cada situación, por ejemplo adaptación a la “pobreza” o adaptación a la riqueza.

En el futuro el hombre podrá entenderse a partir de la comprensión de su plasticidad. Cada momento que vive es producto de cambios neuronales y de cambios medio ambientales. Se constituye un nuevo dualismo ontológico: el mundo de lo físico y el mundo de la plasticidad. El ser humano como materia y energía y el ser humano como constructor de cultura identificado en la capacidad de trabajar la ética social.

3 de agosto de 2014

CULTURA DE HACER POLÍTICA

En política lo real es lo que se ve y en estos próximos días, las bases del partido se reagrupan por tercera ocasión para poner quizás en el tapete, los hechos de interés social, cultural, económico y político, siendo este último el de mayor relevancia, ya que los problemas actuales tienden a empañar la ideología de un hombre hecho pueblo, quien probablemente tuvo poco tiempo para revertir el dominante sistema cultural como principio de justicia, tomando las riendas de la cultura de hacer política.

Quizás fue el único de esta época reciente que tuvo visión clara para experimentar una transformación del Estado, mediante la formación del sujeto social, basado en el sentir y el hacer de la palabra una acción permanente, para materializar la idea. Tal vez luchó contra una cultura perversa que pareciera perturbar la buena gestión de algunos dirigentes públicos. Pero como se dice en el argot popular, el que acostumbra a mentir, cuando dice la verdad pierde credibilidad y éste, es uno de los flagelos que causa incertidumbre en la sociedad.

Presuntamente estos líderes son base fundamental para afianzar los objetivos propuestos en el proyecto de gobierno. Sin embargo, se espera que la agrupación haga una participación con independencia crítica más que por sumisión al temor a la descalificación o pasar por un tribunal disciplinario, con el fin dirimir las apetencias personalistas y a su vez, oxigenar a los representantes locales, asimismo incluir nuevas personalidades para aparentar una depuración libre de sectarismo y de insatisfacción, producto de las hambres viejas.

Sea cual fuese el compromiso o la palabra empeñada, ellas y ellos están obligados a cumplir con su responsabilidad, de lo contrario se perdería toda voluntad en el intento al socialismo, si no se tiene por lo mínimo la buena intención de hacer política a través de una formación cultural.

No obstante, parecieran ser preceptores en mentir o engañar a los pueblos que no desean pensar en el pasado. Por consiguiente, se presume que la mayor preocupación del comité político es cómo reformar el decadente discurso para preservar un sentimiento que se multiplicó y en términos lógicos, se pudo también dividir; ya que se supone que los defensores actuales se esfuerzan más por conservar y reformar sus estructuras, que formar a sus estadistas que terminan usando una supuesta cultura política con plena entereza, para no crear dudas y seguir disfrutando del cambur, de la dádiva y de la misericordia, mediante el parcelamiento, desapareciendo de esta manera el Eslogan "yo soy ..." quedando en mera palabra, es decir, invisibilizado; porque ni tan siquiera imitando se asemejan en la cultura de hacer política, en pro de una sociedad justa y equilibrada.

Como afirmó el filósofo José de la Luz y Caballero que "La justicia es el sol del mundo moral, y también que no es necesario desvestir un santo para vestir a otro, sino que hay que vestirlos a todos".

DELFÍN PÉREZ. Comunicador Social

http://www.diarioeltiempo.com.ve/V3_Secciones/index.php?id=83802014&_Proc=Desp

25 de julio de 2014

4 SIGNOS QUE PREDICEN UN DIVORCIO

“Sabes con quién te casas, pero no de quién te divorcias”, me dijo un amigo el otro día, “la relación con mi ex se degradó a niveles horribles, lo peor es que no nos dimos cuenta de cómo fue ocurriendo”. Después de que terminara de contarme su historia, me quedé pensando si acaso se puede predecir un divorcio o una separación. Según John Gottman, terapeuta y autor experto en relaciones, sí.

1. No paran de juzgarse mutuamente. Juzgamos todo el tiempo y sin darnos cuenta, pero cuando se trata de la persona con la que compartimos la vida diaria, el juicio va minando la confianza, el amor y las ganas de estar juntos. Criticar y juzgar sistemáticamente a la pareja convierte a la relación en campo de batalla y lugar de maltrato. Por ejemplo, si el otro se equivoca y le decimos: “Eres un inútil, nunca ayudas en nada”, no estamos poniendo el énfasis en la acción sino en la persona. En su lugar, podríamos decir: “Me molesta cuando no cooperas en la casa y dejas todo botado”.

2. Viven a la defensiva. Cuando se vive con la guardia arriba, es porque se está dispuesto a desenvainar la espada, y esas circunstancias están muy lejos del amor. El problema, según Gottman, es que una vez que entramos en una dinámica defensiva, pasamos todo lo que dice nuestra pareja a través del filtro de la agresión, la culpamos de todo lo que nos pasa y no nos hacemos responsables de la parte que nos corresponde.

3. Se maltratan en privado y en público. La forma de hacerlo suele ser muy hiriente porque se recurre a gestos ambiguos, como hacer “bromas”, exponer la intimidad del otro de manera humillante o poner los ojos en blanco y bufar cuando el otro trata de solucionar algo. Si es tu caso, trata de ver por qué lo haces (o permites que tu pareja lo haga) y vean qué es lo que provoca que se agredan de manera pasiva. Aunque parezcan “detalles” pequeños, producen heridas muy profundas, a veces irreparables.

4. Rompen la comunicación. Es como si nos quitaran el suministro de los servicios básicos y no hubiera forma de reactivarlos; uno de los dos rompe definitivamente la comunicación cuando se siente rebasado por las circunstancias. Según Gottman, suelen ser los hombres quienes lo hacen más, porque las mujeres quieren hablar y hablar hasta el agotamiento. Optar por el silencio no resuelve nada, sólo deja en claro que ya no se quiere estar en esa relación.

No hay relaciones sin conflicto; de hecho, es un elemento indispensable en una relación sana, ya que revela rasgos que a veces es necesario transformar. Lo que destruye a una pareja es la forma en que manejan el conflicto, las actitudes que se toman y de cómo éstas van obstaculizando el camino hacia la solución, el cambio o la compasión. Es normal que las parejas caigan en alguno de estos comportamientos negativos, pero ocurre de manera aislada y no es el estado permanente de la relación. Dice Gottman que, ante el conflicto de pareja, una proporción saludable es 5 a 1: cinco reacciones positivas por una negativa.

 Luza Alvarado
https://es-us.mujer.yahoo.com/blogs/pasionaria/4-signos-que-predicen-un-divorcio-173833876.html?linkId=9004540

17 de julio de 2014

NUESTRA TIERRA VIVE

Hoy estamos acostumbrados a ver nuestra tierra flotando en el universo, conocemos su forma y su apariencia y la tenemos grabada en nuestro cerebro. Las naves espaciales, producto del desarrollo científico y tecnológico, nos han entregado este regalo. La imagen de la madre tierra, bella, frágil y bailando alrededor del sol hace parte de nuestra memoria cotidiana.

La imagen fantasmal de la tierra vista desde el espacio se ha convertido en un verdadero ícono de todos los medios de comunicación y esta empieza a crear conciencia universal sobre el único apartamento que tenemos en el universo, al menos por ahora.

Esta conciencia subliminal de nuestro planeta ha empezado a generar una conceptualización alrededor del equilibrio que se presenta en el sistema solar. Estoy hablando de una capacidad de entender la vida en este vasto océano de colores verde y azul que nos cobijan.

Desde el verde de las plantas que se agrupan en la forma de frondosas selvas, hasta el azul que cubre el vaivén de los océanos y el blanco de las nubes, en un firmamento también azul, la tierra parece ser un ser vivo, encargada de proteger todas las formas de vida animal y vegetal.

Devereux en su teoría GAIA dice: “El mayor organismo vivo que hay en la tierra es la tierra misma”. Tiene la capacidad de autorregularse como estrategia de protección de todas las formas vivas.

El mundo actual se mueve en forma dicotómica. La primera forma se analiza desde una visión del mundo desde lo “económico” la cual defiende que debemos explotar el planeta en aras del “progreso”. Es necesario crecer desmesuradamente, habitar el planeta de una manera caótica. Es necesario generar riqueza a partir de la explotación de los recursos no renovables. Es significativo producir en forma masiva y promover el consumismo.

La visión contraria dice “que lo que es demasiado caro” es no cambiar nuestra forma de proceder, porque el tejido de la vida en la tierra corre un peligro obvio, se percibe un desastre en potencia.

Los pueblos primitivos veneraban la tierra y a partir de su sensibilidad religiosa le rendían culto, la consideraban la madre de la vida. Hoy la tecnología y el desarrollo científico le han permitido al hombre el dominio de la naturaleza y entonces se ha sustituido la veneración de la tierra por la estrategia de la explotación irracional de sus recursos.

Estamos entrando en el camino del no retorno, porque hemos abandonado el manto tutelar que nos tiende nuestro planeta y nos hemos dedicado a su saqueo. Apenas empezamos a comprender que hemos dañado la tierra y que esta se manifiesta, en sentido pesimista, con los desastres del cambio climático que empezamos a vivir.


Esta es la obra del hombre construida sobre el afán de la sobre explotación y la obtención de riqueza desmesurada, destructiva de la conciencia humana.

2 de junio de 2014

LA ABRAZOTERAPIA

Somos criaturas del universo, somos la consecuencia del estallido de las estrellas, somos un cúmulo de vida en el universo. Todos pertenecemos a un mundo sensorial lleno de incógnitas y de posibilidades que no las sabemos aprovechar. Somos parte de una grande variedad de especies vivas que comparten el mundo que nos rodea.

Nos damos cuenta de nuestros semejantes cuando los percibimos a través de nuestros sentidos, ver, oír, gustar, olfatear y palpar o abrazar. Estas expresiones son la consecuencia de nuestro sistema nervioso. Su desarrollo y perfección es particular en cada una de las especies vivas.

Abrazar es entrar en contacto las manos u otra superficie del cuerpo con un objeto o una superficie. La sensación que produce abrazar todo, lo que gira a nuestro alrededor, es una de las cosas más gratificantes de nuestra existencia.

Todo el mundo necesita el contacto físico, especialmente los niños, los jóvenes, los adultos, los ancianos, en resumen todos los integrantes de la especie humana. Todos necesitamos que nos abracen en. Todos queremos abrazar.
La necesidad de crear un espacio donde el hombre pueda abrazar a sus semejantes es producto del momento en que se encuentra. Vive en un mundo lleno de cosas, que la sociedad de consumo le provee, pero vive aislado, lejos del calor humano. La máquina le llena su vacío existencial.
El abrazar favorece el camino para un encuentro sereno, gozoso, profundamente personal y por eso y en tanto y en cuanto sea profundamente personal, profundamente comunitario. Toco, luego existo. Existo para abrazar, abrazo para existir.
En una ocasión, Bertrand Russell escribió: “No sólo nuestra geometría y nuestro físico, sino nuestra concepción completa de lo que existe fuera de nosotros, está basada en el sentido del tacto”. Pero nuestra experiencia de abrazar está disminuyendo. Cada vez más vivimos solos, tenemos amigos virtuales, nos asusta cualquier tipo de contacto físico con extraños por temor a que pueda ser antihigiénico o inapropiado, o pueda volverse violento.
Se puede demostrar que los efectos de no tener contacto físico pueden ser nefastos para nuestro bienestar, como individuos y como sociedad. Cuando yo te abrazo, tú sientes el contacto, por lo tanto a través de mi contacto tú sientes que existes y puedes conectarte conmigo. Es un sentimiento de ser importante, de ser cuidado.
Debemos tener el tiempo para acariciar. Un estudio realizado en 1997 sobre a cantidad de contacto y de agresión entre adolescentes observó el comportamiento de 40 de ellos encontró que los adolescentes estadounidenses pasaban considerablemente menos tiempo acariciando, besando, abrazando y recostándose con sus pares que los franceses.
Estos hallazgos son preocupantes, especialmente porque la investigación sugiere que una ausencia de contacto e interacción física durante la adolescencia puede resultar en comportamientos violentos más adelante en la vida. Estar privado del contacto físico parece conducir a una disminución de la serotonina, las cuales, junto con la dopamina, son neurotransmisores que influyen en el humor.
Estamos perdiendo la visión de quiénes somos. Nos da vergüenza abrazarnos, pero estamos obsesionados con la apariencia. Preferiríamos, por ejemplo, caer bajo el bisturí del cirujano que aceptar nuestros propios cuerpos. Estamos viviendo en una época materialista, donde si no se ve, no tienes.
Abrazar será la acción del hombre de la tecnología y de la ciencia. Será el mecanismo de comunicación, nuevamente con su especie. Cuando así lo haga podrá decir, también, nuevamente: Te abrazo, luego existo.